Algunas adolescentes embarazadas desarrollan depresión debido no sólo a los cambios hormonales que se presentan durante la gestación, sino a las reacciones sociales y familiares que enfrentan, expone una investigación del Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva (CNEGSR).
De acuerdo con el estudio, las jóvenes sienten miedo, tristeza y soledad, y perciben el embarazo con culpa ante la reacción materna y paterna, pues significa empeorar la problemática familiar que existía antes de la gestación.
“El embarazo es percibido como un grave error, el cual significará la pérdida absoluta de toda posibilidad de mantener su estilo de vida, incluso, llega a empeorarlo. Este ámbito es identificado como un síntoma de depresión”, señala el análisis publicado en la revista Género y Salud en Cifras.
Tras entrevistar a cinco adolescentes embarazadas de entre 16 y 17 años, residentes de la Delegación Tlalpan y de nivel socioeconómico bajo, la autora del estudio, Norma San José, directora de Género en Salud del CNEGSR, concluyó que a las jóvenes las deprimía el sentir que habían defraudado a la madre, al padre y a otros miembros de la familia extensa.
También se consideraban responsables de los enojos de los padres y manifestaban tristeza por abandonar la escuela, amistades y familia.
En algunos casos, describe la investigación, a las adolescentes les preocupaba que, por su condición de embarazo y unión conyugal, ya no podrían ayudar a las madres ante los embates violentos de los padres.
“La depresión aparece ante acontecimientos de la vida familiar percibidos por las adolescentes como responsables de los mismos”, expone.
La investigación detalla que en las familias de las menores destaca un discurso contrario: mientras los padres se alejan física y afectivamente de las hijas, y a veces existe violencia contra ellas por su embarazo, al mismo tiempo consideran que éste será el impulso que les permitirá salir adelante y que traerá alegría al núcleo familiar.
El estudio considera que, ante las reflexiones anteriores, la investigación sobre la depresión en el embarazo a edades tempranas debe orientarse hacia la interacción familiar, tomando en cuenta la construcción de la sexualidad adolescente, su iniciación sexual y los significados construidos alrededor de la virginidad, la práctica sexual adolescente y el placer.

¡Participa con tu opinión!