Antonio Baranda
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Desde mayo, la CNDH advirtió que en el penal de Cadereyta, Nuevo León, se registraban condiciones de autogobierno por parte de los internos.
Este martes se registró un motín, el segundo en siete meses en dicho reclusorio, con un saldo de 16 muertos y varios heridos graves.
“El problema de las condiciones de autogobierno se agrava debido al aumento de internos vinculados con la delincuencia organizada, quienes por lo general controlan el centro de reclusión, situación que es tolerada por algunas autoridades”, indica la CNDH en su recomendación 30/2017.
En el documento, pide al Gobierno estatal acciones para remediar el problema.
Ayer, Aldo Fasci, vocero de seguridad de la Administración de Nuevo León, consideró urgente instalar un penal de alta seguridad en el Estado.