Nallely Hernández
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Aunque el Programa Nacional de Desarrollo Urbano, planteado en este sexenio, busca mitigar la construcción de vivienda en zonas sin infraestructura y servicios, la medida a futuro puede encarecer “excesivamente” los precios de casas.
Así lo señala el estudio “Crecimiento urbano y acceso a oportunidades: un desafío para América Latina”, elaborado por el Banco de Desarrollo de América Latina.
El documento indica que con medidas como el establecimiento de perímetros urbanos, los cuales son determinados por la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi), se frena el crecimiento irregular de las ciudades, pero a cambio los precios pueden elevarse en las zonas elegidas como viables para vivienda.
“Aunque esta política podría estar justificada como respuesta a la mala experiencia de la política de vivienda social, a futuro estos límites podrían ser restrictivos al encarecer excesivamente la vivienda y la congestión al interior de la ciudad, sobre todo si las condiciones de la economía y el mercado cambian favoreciendo la descentralización del empleo y la población”, detalla el reporte.
El documento del CAF acota que el determinar las zonas aptas para el desarrollo urbano encarece el precio del suelo y por consecuencia de la vivienda.
“En ese sentido, resistir la expansión urbana podría significar ciudades más densas, con viviendas más pequeñas y terrenos más costosos, pero también con menos firmas, menor capacidad para atraer mano de obra y menor productividad. En conclusión, el costo social de la zonificación restrictiva puede ser bastante alto”, refiere el estudio.
Alejandro Kuri, presidente 2018 de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI), señaló que ciertamente esta política repercutió en el encarecimiento de la vivienda, sin embargo el beneficio para los compradores, radica en la calidad de las unidades que compran.