La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) exhorta a la ciudadanía a tomar precauciones en el uso de las tarjetas de crédito y débito, a fin de evitar ser víctima de un fraude en este tiempo vacacional.

Ignacio Villanueva Chávez, subdelegado de la Condusef, informó que en el 2017 se registraron 6.4 millones de reclamaciones por un posible fraude con tarjeta de crédito y débito, 25% más que en 2016, cuya cifra fue de 5.1 millones. De esas 6.4 millones de reclamaciones, el 32% se originó en una terminal punto de venta.

Comentó que los fraudes de mayor frecuencia son la clonación de tarjeta, la cual funciona con un pequeño dispositivo para copiar y robar datos de la banda magnética de las tarjetas de crédito o débito. Esa información se coloca sobre una tarjeta falsificada y se utiliza para hacer compras fraudulentas.

Otro se refiere a la copia de datos al momento de pasar la tarjeta, es decir los datos son recolectados de manera manual, apuntan los 16 dígitos de la tarjeta, fecha de vencimiento y código de seguridad, así como el nombre del titular.

“Si en estas vacaciones se utilizan las tarjetas de crédito o débito para realizar pagos, la Condusef recomienda que cuando se acuda a restaurantes o comercios soliciten que lleven la terminal punto de venta al momento de pagar para hacer la operación”.

Del mismo modo, se sugiere no perder de vista la tarjeta al firmar el voucher y guardarlo para posteriores reclamaciones, en caso de alguna anomalía. No hay que permitir que deslicen más de dos veces la tarjeta por la terminal electrónica, a menos que la primera vez haya sido rechazada o el sistema haya estado fuera de línea; y pedir siempre el comprobante impreso por cualquier aclaración posterior.

Igualmente, se recomienda que en caso de existir algún error en la transacción, se cancele el cargo a través de la terminal electrónica. Evitar comprar por impulso, adquirir sólo acorde a la capacidad de pago. Y llevar los teléfonos de emergencia del banco para reportar, si llegara a suceder, el extravío del plástico.

“Si se acude a un cajero automático, verificar que no existan elementos ajenos o extraños, instalados en la ranura lectora de la tarjeta y tapar el teclado con la mano cuando se vaya a digitar el número de identificación personal. Asimismo, evitar revisar cuentas o hacer compras en una computadora de uso público, ya que las claves podrían ser robadas”, concluyó.

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