Tonatiúh Rubín 
Agencia Reforma

El ornitorrinco está al borde la extinción en Australia, alerta un estudio de la Universidad de Nueva Gales del Sur (UNSW, por sus siglas en inglés).

Este animal, famoso por ser de los pocos mamíferos que ponen huevos, podría desaparecer debido a la destrucción de su hábitat y a la construcción de presas, apunta la investigación publicada en la revista científica «Biological Conservation».

Las sequías en Australia también han sido devastadoras para la especie, dado que los ríos se están secando y los ornitorrincos quedan varados.

Los científicos examinaron las amenazas para las poblaciones de este animales, como el cambio climático, el aumento de periodos severos de sequía, el desarrollo de infraestructura hídrica y el desmonte.

Según el estudio, el número de ornitorrincos casi se ha reducido a la mitad debido a las condiciones climáticas actuales, el desmonte y la fragmentación de su hábitat por las presas.

Además, han ocurrido extinciones locales en cerca del 40 por ciento de los lugares donde se distribuye el animal.

Los investigadores estiman que las pérdidas serán mucho mayores debido al aumento de frecuencia y duración de las sequías extremas.

«Estos peligros exponen aún más al ornitorrinco a extinciones locales aún peores, dejándolos sin la capacidad de repoblar áreas», explicó Gilad Bino, autor principal del estudio e investigador del Centro para las Ciencias del Ecosistema de la UNSW.

Recientemente, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) rebajó el estado de conservación del ornitorrinco a «Casi amenazado», aunque estas disminuciones y extinciones locales muestran que la especie enfrenta riesgos considerables.

Richard Kingsford, coautor del documento, apuntó en un comunicado que es desafortunado que este mamífero viva en áreas de desarrollo humano, pues su viabilidad a largo plazo se ve comprometida.

«Estas (amenazas) incluyen presas que detienen sus movimientos, agricultura que puede destruir sus madrigueras, dispositivos de pesca y trampas de yabby (un crustáceo australiano) que pueden ahogarlos, y zorros invasores que pueden matarlos», precisó.

Los científicos exhortaron a Australia a reforzar los esfuerzos de conservación del ornitorrinco a través de aumentar el monitoreo y seguimiento de las tendencias poblaciones, mitigar las amenazas, y mejorar el manejo de hábitats de agua dulce.