Oscar Adrian Galindo Luna 
Agencia Reforma

CDMX.- A casi un año de que Andrés Manuel López Obrador asumió como Presidente de México, el activista Javier Sicilia le pidió cambiar la estrategia de seguridad en el País.

En la tercera carta abierta dirigida al Mandatario mexicano, el fundador del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad consideró que los 30 mil asesinatos cometidos en los primeros 12 meses de su gestión demuestran que la estrategia está equivocada.

«A fuerza de reducir la erradicación de la violencia a abrazos y no balazos, y a un puñado de programas sociales destejidos de una verdadera y profunda política de Estado en materia de Justicia Transicional, la consecuencia de los abrazos es la misma que la de las balas: sufrimiento, indefensión y muerte», sostuvo.

«No se trata, como dijo Jacobo Dayán, de cuántos balazos o cuántos abrazos hay que dar para detener el horror. Las dos estrategias están equivocadas».

Agregó que se requiere saber cuánto Estado se necesita para construir la justicia y la paz, lo que implica políticas públicas profundas que el Presidente prometió, pero que no ha hecho.

«Contra ello, te aferras a tu estrategia y pides paciencia. Pero los ciudadanos que padecemos todos los días, desde hace años, las consecuencias de la violencia, que vemos cómo sus llamas consumen nuestra casa y destrozan a nuestras familias, te decimos que ya no hay tiempo», reprochó.

Refirió que durante su campaña, López Obrador prometió hacer de la verdad, la justicia y la paz la agenda de la nación, pero por desgracia, dijo, las dejó a un lado para poner en su lugar otras que carecen de sentido cuando el País está en llamas.

«Hace un año, por lo mismo, nos firmaste un pagaré para que eso, que nos han robado los criminales y el Estado, nos fuera devuelto», recordó.

«Después de un año -con 30 mil asesinados que se suman a las centenas de miles de asesinados y desaparecidos de las otras Administraciones, y con la masacre de los LeBarón- nos han devuelto el cheque con un sello que dice ‘fondos insuficientes'».

Indicó que, como muchos mexicanos, se niega a creer que el «banco» de este Gobierno está quebrado, que las bóvedas del Palacio Nacional y de los palacios de Gobierno no tienen fondos y están vacíos, saqueados por el crimen organizado y sometidos.

En ese sentido, afirmó que acudirá a Palacio Nacional, en un fecha aún no anunciada, para cobrarle a Obrador el cheque que aún debe y darle el beso que le rechazó durante la campaña presidencial de 2012.

«Puedes recibirme o hacerme el vacío; puedes escucharme o descalificarme; puedes volver otra vez el rostro o darme el beso que nos hermana, puedo llegar solo o acompañado. No importa», manifestó.

«A pesar de mis flaquezas, la nobleza de mi oficio me obliga a caminar de nuevo para resistir y buscar otra vez, con quienes quieran, la verdad, la justicia y la paz que un día yo, tú y las víctimas acordamos, que olvidaste y que nos debes, nos debemos y te debes, Presidente».

Dijo que caminará para decirle al Presidente y a los que quieran escuchar que la casa de todos sigue en llamas.

«Que debemos abandonar el hábito -que nos inoculó la violencia- de insultarnos, descalificarnos, difamarnos, polarizarnos; que debemos sacudirnos la indiferencia bovina a la que, a fuerza de horror y miedo nos está reduciendo la violencia, hasta normalizar el crimen, y que sólo unidos podemos hacer posible lo único que importa: la verdad, la justicia y la paz», añadió.

«Voy a caminar para recordarnos y recordarte, Presidente, la imperiosa urgencia del ahora. Este no es momento para tomar el tranquilizante del gradualismo que nos pides. Nos están matando, desapareciendo, violentando de maneras cada vez peores».

Por ello, consideró, es momento de cambiar la estrategia por una que esté a la altura de la emergencia nacional y la tragedia humanitaria que se padece en el País.

«Sabes de sobra, Presidente, que hay los elementos para hacerlo. Se pusieron sobre la mesa. Lo que falta es la humildad del que escucha y la voluntad política de quien gobierna», reprochó.

«Sin el suelo de la verdad, la justicia y la paz -que pasa también por el respeto a las autonomías, a los pueblos indígenas y el fortalecimiento de las localidades- no habrá historia ni democracia, sino odio, sangre, fosas, fuego y cenizas».

En la parte final del escrito, Sicilia preguntó al tabasqueño si se decidirá por el terror o por la esperanza.

«Vivimos tiempos de terror y signos de esperanza. Nosotros, pocos o muchos, no importa, hemos decidido darle la espalda al terror y caminar hacia ella», expresó.

«Tú qué decides, Presidente. ¿Caminarás rumbo al horror que tus primeros pasos han transitado o rumbo a la esperanza a la que un día nos llamaste y a la que hoy esta nación ensangrentada nos convoca?».