Ivett Rangel 
Agencia Reforma

SAN JOSÉ DE GRACIA, Aguascalientes.- Para vivir nuevas emociones en parajes desconocidos, considera Aguascalientes. Sí, en este estado también fluye la adrenalina.
Para muestra: el Parque Aventura Boca de Túnel -a unos 45 minutos al noroeste de la capital- fue creado para quienes aman estar en contacto con la naturaleza y, al mismo tiempo, protagonizar aventuras extremas.
En este lugar, el reto es cruzar dos tirolesas, una de 90 y otra de 140 metros de longitud, y 13 puentes colgantes, a una altura de hasta 15 metros y que en conjunto miden alrededor de 560 metros de largo.
Cualquier duda o temor, se desvanece ante el impactante paisaje que ofrecen tanto el cañón Boca de Túnel como la presa Potrerillo, en la Sierra Fría.
De inmediato se antoja escalar por las paredes de roca y obtener el mejor ángulo de este paraje ubicado en el municipio de San José de Gracia.
Antes de aventurarse, las guías dan las instrucciones a los osados participantes, quienes ya están equipados con casco, un arnés con cuerdas, mosquetones y un par guantes de cuero.
Tras descender por una ladera de enormes rocas se llega al primer puente, de 12 metros y el más escénico. Se desea disfrutar del entorno, pero la vista exige asegurarse dónde se pondrá cada pie antes de dar el siguiente paso. Así que más vale tomar un respiro para apreciar el panorama sin perder el equilibrio entre las tambaleantes tablas.
No hay vértigo (aún), pero ya se siente calor a pesar de que el cielo está nublado; es la adrenalina.
Luego hay que subir por unas escaleras (también colgantes) y deslizarse por la primera tirolesa; las guías lo hacen casi con los ojos cerrados.
Hasta aquí llegan los viajeros que desean el recorrido corto -de una hora de duración-, ya sólo tienen que bajar hasta el agua donde una lancha aguarda para regresarlos al punto de partida. Los más temerarios continúan escalando sobre la roca con ayuda de vías ferratas y unas escaleras de metal. Los puentes que siguen serán más desafiantes que el anterior, pues hay que pasar de una orilla a otra a través de maderas, vigas y cables suspendidos en el aire y, metros más adelante, “volar” a lo largo 140 metros, en la segunda tirolesa.
Las risas surgen en las alturas. Son de nervios, al ver que uno de los puentes está formado sólo por un par de cables, uno para poner los pies y otro para sujetarse con las manos. Sin embargo, a bordo de las lanchas también surgen las carcajadas, al ver las posturas de quienes están “en las cuerdas flojas”.
Todos pierden la compostura. Hay que contrarrestar el efecto que produce la altura y animarse a completar el circuito.
Para vivir la experiencia en Parque Aventura Boca de Túnel se requiere una estatura mínima de 1.50 metros, no tener sobrespeso ni padecimientos de espalda y corazón.
Casi dos horas después, todos regresan cansados pero con una amplia sonrisa, esas que surgen únicamente cuando se ha conquistado una prueba que se creía insuperable.

Cifras extremas
2 tirolesas (una de 90 y otra de 140 metros de longitud)
13 puentes colgantes
15 metros, altura máxima de los puentes
350 pesos, costo por persona