Beatriz Reyes
Agencia Reforma

CDMX.- El Secretario de Educación Pública, Otto Granados, considera central e imprescindible, dentro de la reforma educativa, la evaluación de los maestros y la construcción del servicio profesional docente, aunque admite que se pudieron haber planteado metas inalcanzables al inicio del sexenio.

“El hecho de haber tenido que evaluar al millón 200 mil maestros a lo largo de todo el sexenio era una cifra demasiado pesada, demasiado robusta, probablemente inalcanzable”, indica.

El titular de la SEP admite dificultades para instrumentar aspectos de la reforma educativa y se resiste a hablar de temas prescindibles de la norma, cuestionada por el Presidente electo Andrés Manuel López Obrador.

Granados es cauto y evade contestar qué pasará con la reforma educativa después del 1 de diciembre, cuando asuma el nuevo Gobierno.

“No quiero juzgar lo que vaya a suceder a partir del primero de diciembre; no es mi papel”, manifiesta.

Aunque tú dices que nadie puede negar la reforma educativa, sí hay quienes quieren negar la reforma…

Sí, aunque yo diría que en esta discusión que se ha generado, que no es nueva, ahora se ha intensificado por el cambio de Gobierno, pero tú recordarás que desde que surgió la reforma en 2013, con el cambio del tercero constitucional y las tres leyes reglamentarias, ha habido una gran controversia sobre esta reforma, como por cierto la ha habido en todas partes del mundo en donde se han hecho reformas sistémicas y estructurales.

Dando por sentado que es natural la polémica en torno a una reforma que supone cambio, ¿cuáles son los básicos irrenunciables?

Yo diría que el primero de ellos es, sin duda alguna, el servicio profesional docente. Su construcción tomó mucho tiempo, ha sido el aspecto quizás más completo técnica y políticamente de instrumentar, lo que quiere decir el hacer un sistema absolutamente transparente basado en el mérito para le ingreso, para la promoción y para el desempeño de los maestros mexicanos. Ese yo diría que es un elemento central de la reforma.

Un segundo que me parece también total es la instrumentación del nuevo modelo educativo. Y un tercer elemento, que me parece también central, es el hecho de que la educación, la prestación del servicio, no es solamente una responsabilidad del Gobierno federal. La construcción de un nuevo sistema de gobernanza que esta reforma ha ido procreando de manera gradual, paulatina, con los Gobiernos estatales, me parece quizás que es el aspecto políticamente más importante y crítico para los próximo años.

¿Cuáles son los básicos prescindibles?
Mira…

No mencionaste evaluación.
Sí…

No la mencionaste..
Es que está dentro del servicio profesional docente. Son tres tipos de evaluación: ingreso, promoción y desempeño. Yo diría, que. A ver, en ese aspecto y en todas las reformas siempre hay cosas que mejorar. Por ejemplo..

O que descartar…
O que descartar.

¿Cuáles son prescindibles?
Yo no diría que prescindibles en el sentido de descartar, de eliminar por completo. Sí creo que hay procesos muy importantes que se pueden mejorar, como por ejemplo la formación continua de los maestros, es un tema del cual, diría que hasta el año pasado, el programa que tuvo la Secretaría funcionó con bastante éxito.

En segundo lugar, diría yo, el tema de hacer mucho más ricos los modelos de evaluación del desempeño incorporando un elemento que esta reforma no incluyó que es la observación en el aula, que es un elemento que en todas partes del mundo suele arrojar insumos muy importantes para detectar las necesidades de los maestros.

Mencióname qué errores adviertes. Has hablado sólo de comunicación. Desde mi perspectiva se instrumentó muy mal, no con los maestros sino contra los maestros.
Yo creo que esa fue la percepción derivada de lo que ya mencioné. Te diría otro elemento, que es un elemento técnico, que es que se planteó, quizás por el momento en el que se gestaron las reformas constitucionales y legales, se plantearon algunos procesos que en mi opinión eran muy apresurados.

¿Cuáles?
El hecho de haber tenido que evaluar al millón 200 mil maestros a lo largo de todo el sexenio; era una cifra demasiado pesada, demasiado robusta, probablemente inalcanzable.
Cuando se introdujo el nuevo modelo educativo que fue ya ampliamente en julio de 2016 en la ruta de implementación, reformulamos ya esa meta y se dice textualmente: ‘al final de la administración deberán estar evaluados al menos la mitad del millón 200 mil maestros’, meta que vamos a alcanzar.Que no son por cierto errores, que son metas o planteamientos en condiciones iniciales.

Tuviste un señalamiento muy fuerte calificando al hoy Presidente electo, le dijiste orate, con problemas de senilidad y salud, a resultas de un señalamiento falso que él te hizo, ¿mantienes esa opinión?
“No tendré ningún comentario al respecto. Es parte, digamos, de un momento políticamente muy intenso”.