CDMX.- Adele conquistó el mundo de la música con canciones exitosas, como «Rolling in the Deep», «Someone Like You» y «Hello», y una poderosa voz. Aunado a ello, una figura siempre curvilínea y, según algunos estándares, con sobrepeso. Fue viral un comentario de Karl Lagerfeld calificándola de «gordita».
«Ella está un poco demasiado gorda (sic), pero tiene un bello rostro y una voz divina», declaró el modista alemán en 2012.
Tras un aluvión de críticas, pues tiempo antes había declarado que las mujeres con curvas no deberían desfilar en las pasarelas, meses después trató de maquillar su opinión.
«Yo nunca dije que Adele estuviera gorda, dije que estaba un poco redonda. Estar un poco redonda no es estar gorda. Después de eso adelgazó ocho kilos, así que el mensaje no debió de ser tan malo», señaló.
Ahora, la Adele que acudió esta semana a la fiesta de cumpleaños de Drake, organizada en los estudios Goya de Hollywood, también se ha vuelto viral.
La estrella británica, de 31 años y quien recientemente se separó de su marido y padre de su hijo, Simon Konecki, deslumbró con una figura delgada, luciendo un elegante vestido negro de terciopelo. Su rostro, tan impecable como siempre. Eso sí, más sonriente.
¿Cuál es el secreto?
«Solía llorar, pero ahora sudo», posteó en Instagram, con una carita feliz. La ganadora del Grammy y el Óscar practica rutinas cotidianas de pilates y ejercicio, y fuera del gimnasio sigue dietas igual de estrictas, con varios entrenadores personales, uno de ellos Dalton Wong, coach de celebridades como Jennifer Lawrence, amiga cercana de Adele. (Staff/Agencia Reforma)