René Delgado
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Damián Zepeda afirma que concluirá su periodo al frente de la dirigencia nacional del PAN, pues nunca ha sido “rajón”.
Quien que tomó las riendas del blanquiazul después de que Ricardo Anaya solicitara licencia para ser candidato presidencial, afirma en la pasada contienda electoral, que arrojó los peores resultados en la historia reciente del panismo, asomaron “traidores” en las figuras del senador Ernesto Cordero y del ex Presidente Felipe Calderón.
El sonorense rehúye la autocrítica y sostiene que, a diferencia de Anaya y el Frente, Morena y Andrés Manuel López Obrador supieron escuchar el reclamo de cambio.

¿Cuál es el balance autocrítico?
Creemos en la democracia como el mejor sistema político. Y para que pueda existir, tiene que haber demócratas: nosotros lo somos. Se reconoce el resultado –fue contundente el mensaje que mandó el ciudadano a nivel nacional–, y estamos ahí para respetarlo y respaldarlo. Todo lo que sea correcto para el país lo vamos a apoyar.

¿Qué errores cometieron?
Más que errores, son las circunstancias. Había un sentimiento de la ciudadanía de: ‘Ustedes ya gobernaron, y no cambió México’, y nosotros decíamos: ‘Se hicieron cosas muy buenas’; aunque también hubo fallas: lo de Elba Esther, si la guerra (contra el narco). Queríamos cambiar las cosas, pero estaba ahí un sentimiento muy fuerte. El mensaje del ‘PRIAN’ hizo mucho daño al partido. El tema de inseguridad es un tema que hay que resolverlo vía paz. Había una asociación del PAN con una guerra. Donde íbamos nos decían: ‘Queremos paz y ustedes son los de la guerra'”.

¿La alianza (con el PRD y MC) fue un acierto?
Sí. Si no hubiéramos tenido Frente no hubiéramos ganado ni Veracruz, ni Quintana Roo ni Durango (en 2016). Si no hubiéramos tenido Frente en 2018, la mitad de las elecciones a senador que ganamos, las hubiéramos perdido. Y la mitad de los diputados federales los hubiéramos perdido. El discurso de que ‘dieron mucho a cambio de nada’, es falso. Hay cinco distritos en el país que hubiera ganado el PAN solo y no los ganó porque los cedimos a alguien más y, a la inversa, hay 14 distritos que el PAN hubiera perdido sino hubiéramos ido en Frente.

¿Fracturaron al PAN con la alianza?
No lo creo, cuando Ricardo Anaya era dirigente tenía 90 por ciento de respaldo de la militancia. Entiendo que una cúpula plurinominal, que venía del grupo que tenía el poder y que luego lo perdió, estuviera quejándose, pero 90 por ciento de la militancia respaldaba a Ricardo. Ayer tuve reunión con dirigentes estatales, y hay solidaridad porque saben que luchamos con todo.

Pero siete de sus doce gobernadores piden tu cabeza.
Es un grupo de simpatizantes del ex Presidente Felipe Calderón y de Margarita Zavala que, por cierto, ya han mandado varias cartas como esa, no es una sorpresa. Ayer tuve reunión con los 32 dirigentes estatales y los 32 firmaron un comunicado diciendo el camino es la unidad. (Ernesto) Cordero tiene la desvergüenza de opinar del PAN cuando apoyaba al PRI y a (José Antonio) Meade. Acepto la crítica, pero doy credibilidad a quien tiene calidad moral para hacerlo.

Tú no te vas…
No. Nunca he sido rajón. Tengo una responsabilidad y voy a concluir con ella. Luché con todo, apoyamos como nunca a los candidatos. Dimos la batalla y vamos a seguir luchando. Vendrá la renovación en el partido en el segundo semestre. Que sean los militantes la que ponga candidato. Para los gobernadores mi respeto, pero hay que separar la función de gobierno y la de partido.

¿Hay traiciones?
Sin duda sí.
¿Las atribuyes al grupo de Felipe Calderón?
Algunos. No hay que generalizar, pero hay unos. Cordero con su apoyo al PRI, el propio ex Presidente haciéndole el juego al ataque del Gobierno federal hacia nuestro candidato, y otros más.

No ha autocrítica de lo que ocurrió…
Claro que sí. Hubo un fenómeno a nivel nacional, no podemos abstraernos de ello. Sucedió una ola enorme de cambio y la gran reflexión que hay que hacer es por qué el PAN no pudo ser esa opción de cambio. Para mí esa es autocrítica profunda.

En su momento, Manlio Fabio Beltrones, del PRI, y Germán Martínez, del PAN, dejaron la dirigencia de su partido tras las derrotas electorales. ¿No procede tu renuncia?
Son circunstancias distintas. Hemos hecho un trabajo con carácter, tomado decisiones adecuadas para el partido. Soy una persona entregada: di todo y lo di de buena fe. Me siento tranquilo en términos de conciencia.

¿Dónde está Ricardo Anaya? ¿No merece su electorado un mensaje?
Está con su familia. Se tomó unos días para reflexionar. El mensaje lo dio el día de la elección. Mostró carácter y temple. Muchos de lo que hoy critican ya quisieran aguantar con esa valentía la andanada de ataques injustos, como el de la PGR.

¿Cuál es el principal peligro para su partido?
El PAN tiene que hacer una reflexión profunda y recuperarse rápido, levantar cabeza. El (peligro es) no hacerlo, quedarnos en los ataques entre nosotros y no tener capacidad de ser esa oposición que México requiere.
Querernos acomodar es un esquema de negociación con el Gobierno federal sería terrible para el PAN.

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