Aguascalientes, al igual que el resto del país, auxilia a los damnificados por los sismos de 8.2 grados que tuvo lugar el 7 de septiembre en Oaxaca y Chiapas y de 7.1 grados el 19 del mismo mes en la capital del país, Morelos, Puebla, Guerrero y Tlaxcala.

El sector oficial, grupos altruistas, comunidades religiosas y organizaciones estudiantiles y deportivas instalaron centros de acopio en distintos rumbos de la ciudad, a los que han acudido miles de ciudadanos para donar alimentos, ropa, material quirúrgico e inclusive juguetes, que se han enviado a los lugares que están urgidos de todo tipo de ayuda.

Aunque han pasado varios días desde que ocurrieron ambos sucesos, ahora es cuando más se requiere la solidaridad de los aguascalentenses, ya que después del terremoto empieza el recuento de los daños y es justamente en esta etapa en que se sabrá con toda crudeza las condiciones en que quedaron miles de familias, gran parte sin hogar, sin ropa ni alimentos y hasta sin trabajo.

Por ello sería un error cerrar los centros de acopio, ya que es ahora que más se necesita su funcionamiento a lo largo de varias semanas y así pueda seguir suministrando la ayuda que sea posible a los damnificados, en tanto pueden encontrar una salida a sus problemas.

El mismo día 19 la Comisión Nacional de Emergencias Médicas solicitó a todas las entidades federativas su atención para tratar de resolver este trance, por lo que de inmediato se enviaron a la capital 16 paramédicos capacitados para rescates, tres ambulancias y una camioneta utilitaria.

Al día siguiente un grupo multidisciplinario de 28 integrantes de protección civil local salió con el mismo destino y a Morelos y el jueves 21 el bombero municipal Juan Refugio Sánchez y el perro pastor alemán “Humo” localizaron a tres personas en la Colonia del Valle.

Por su parte en las parroquias católicas tiene lugar una recolección de víveres, medicamentos y ropa; el Club de Futbol Necaxa lleva a cabo una colecta entre los aficionados, y universidades, tecnológicos y bachilleratos han organizado centros de acopio, al igual que organismos particulares.

Cada quien en su ámbito puede – y debe – participar de este esfuerzo, unos de manera directa en los sitios del desastre y otros desde aquí, con la entrega de artículos y productos y de todo lo que esté a su alcance. Ayudar dentro de lo posible a mitigar el dolor que viven quienes han resultado perjudicados y no hace falta estar allá, sino que desde Aguascalientes pueden hacerse presentes y decirles con su actitud que están con ellos, que en la distancia hay una cercanía anímica.

Es conveniente que independientemente de lo que hayan donado en los centros de acopio también lo hagan económicamente las agrupaciones sindicales, por lo que si cada uno de los casi 60 mil miembros de la Federación de Trabajadores de Aguascalientes (FTA) aportara diez pesos a la Cruz Roja ayudarían a aliviar en algo las angustias que viven los dañados por el fenómeno telúrico, y lo mismo podría decirse de la CROC y otras, además del SNTE que tiene una membresía de 18 mil y la FSTSE con 8 mil asociados. Es la hora de dar un paso al frente y demostrar que con un poquito de cada uno se puede lograr una bolsa aceptable.

CIERRAN LA VÁLVULA

Es digno de reconocer el acuerdo del Congreso del Estado para terminar con el uso indiscriminado de colores partidistas en fachadas, vehículos, papelería y uniformes del personal que aplican en los poderes Ejecutivo y Legislativo, municipios y dependencias descentralizadas.

En lo sucesivo deberán apegarse a lo que dispone la Ley de Imagen Institucional para el Estado y sus Municipios, terminándose así la costumbre de borrar todo vestigio de la administración anterior, principalmente si era de un partido distinto, para colocar los colores y logotipos propios.

Se llegó a tal grado el abuso que aún se recuerda la actitud de un alcalde de El Llano que ordenó pintar de azul todo el frente de palacio municipal, pese a que la finca fue la casa principal de la hacienda de ese lugar, pero él encontró que era una manera de promocionar a su partido durante tres años.

En Aguascalientes capital ha sido costumbre que al personal de limpia se le dote de camisolas, blusas y chalecos, con los colores del partido que gobierna y el mensaje que lo distingue, porque mientras hacen su labor de aseo en la ciudad son publicistas obligados.

Inclusive todavía se puede encontrar en las válvulas de agua potable el logotipo del trienio que pagó su costo y en los parques y jardines es infaltable alguna expresión del gobierno en turno, que luego es borrada por el que sigue no obstante que sean de la misma cuadra.

Si se trata de hacer un desnivel sobre las banquetas para uso de las personas de la tercera edad se coloca sobre el mismo cemento el sello correspondiente, con lo que se asegura que los que vengan atrás no puedan quitarlo o si lo hacen que le inviertan.

En cuanto a la papelería lo primero que conciben al comenzar el trienio o sexenio es ordenar que se imprima el sello y algún mensaje del gobernante y en lo posible el color del partido, con lo que cada ciudadano que recibe algún tipo de documento tendrá en su hogar o en la oficina un mensaje subliminal del que extendió el escrito.

Pues todo ese tiradero de dinero que con tanta emoción han gastado los gobernantes, principalmente municipales, se termina con la expedición de la Ley de Imagen Institucional, al establecer disposiciones para que cada administración pública sólo pueda utilizar como logotipo oficial el Escudo del Estado de Aguascalientes, que además del Ejecutivo y Legislativo obliga también  al Poder Judicial y ordena los parámetros de diseño a escala de grises.

Es un acuerdo que debió tomarse hace varios años ante el reclamo reiterado de organizaciones sociales, lo que finalmente aplica la actual Legislatura, que otra parte sus integrantes no tuvieron que pensarle mucho, al ceñirse a lo que lleva a cabo el Gobierno de la República, que sólo utiliza como logotipo el Escudo Nacional y en la parte superior izquierda de los documentos los colores de la Bandera, no obstante el régimen de Vicente Fox quiso ser “tan creativo” que cortó el Escudo a la mitad, por lo que se le conoció como el gobierno del “águila mocha”, lo que obligó a la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión a emitir un dictamen para terminar con esa barbaridad.

SÓLO PALABRAS

¿Cuál es el límite de la paciencia?, sí, porque tiene que haber un término, de lo contrario es hacerle al Tío Lolo.

Se le pide al personal de los cinco planteles Conalep que sean tolerantes y dejen de exigir las bases a que tienen derecho, lo cual se les ha prometido desde hace varios lustros, pero cada administración estatal responde con el mismo vocablo.

En la conferencia de prensa que llevaron a cabo la directora del subsistema Conalep en Aguascalientes, María Teresa Galicia Venegas; el dirigente sindical del SNTE Mario Armando Valdés Herrera y el director general del Instituto de Educación,  Raúl Silva Perezchica, se le dio vueltas al asunto toral, puesto que ninguna de las respuestas que recibieron los demandantes tienen que ver con lo que exigen, y que debe ir encadenada con recursos financieros, que a final de cuentas es el punto principal, ya que sin ellos no pueden autorizarse las bases.

Es un problema que está presente, que no se resolverá con promesas ni con amenazas, por lo que los paros e incluso la huelga está latente entre el personal al ser la única forma de que reaccionen las autoridades, que al igual que las anteriores sólo proponen vías de procedimiento, pero sin asumir un plazo para cumplirlas.

El director del IEA debe conocer muy bien esta cuestión, puesto que ha estado en varias administraciones estatales.

La directora del Subsistema, María Teresa Galicia manifestó que hay voluntad de basificar y dar garantías laborales a los docentes del Conalep, “pero no hay recursos para llevarlos a cabo”.

En resumen, las cinco mesas de diálogo que se llevan cabo únicamente sirven para ocho cosas, porque el tema fundamental, que es la basificación, no tiene para cuando.

La solución no está en que ambas partes se reúnan “de manera cordial” a dialogar sino ir al Congreso del Estado para que en el presupuesto estatal de 2018 se incluya la partida correspondiente para crear las bases necesarias, consecuentemente, en los diputados y diputadas está la respuesta.

TIEMPOS DIFÍCILES

Dos terremotos, con intervalo de 12 días, podría ser demasiado pero no para un país como México, que ante cada sacudimiento de tierra – que deja luto y destrucción – no es capaz de doblegarlo, por el contrario, su pueblo se levanta con nuevos ánimos y dispuesto a reconstruirlo para que siga siendo un lugar de ventajas y oportunidades para todos.

Primero fueron Oaxaca y Chiapas, luego Morelos, Puebla, Estado de México, Tlaxcala, Guerrero y Ciudad de México, los que sufrieron los embates de la naturaleza, que obliga a reforzar las medidas de seguridad en la construcción y mantenimiento de viviendas y edificios, para que en lo posible se reduzca el peligro que pueda haber ante cualquier situación de esas características.

Del resultado de lo vivido el pasado 19 de septiembre en la zona centro de la República se tiene un registro parcial de 286 muertos: 148 en la ciudad de México, 73 en Morelos, 45 en Puebla, 13 en el Estado de Mexico, seis en Guerrero y uno en Oaxaca; 2 mil 470 casas y edificios colapsados y 5 mil 92 escuelas dañadas.

Las labores de búsqueda y rescate de sobrevivientes no se detendrán, señaló el coordinador nacional de Protección Civil, Luis Felipe Puente, que de manera tajante rechazó que se frenaría la búsqueda y comenzarían a utilizar maquinaria pesada para demoler las estructuras y retirar los escombros, como se ha mencionado en redes sociales, por lo que pidió no hacer caso de rumores.

“Las labores de rescate y apoyo siguen y no se detendrá. No se ha dejado ni se dejará de buscar y tratar de rescatar a los sobrevivientes”, sostuvo, lo que ratificó el secretario de la Defensa Nacional,. Salvador Cienfuegos, al citar que “no se suspenderán la búsqueda y rescate hasta encontrar al último de los sobrevivientes”.

En esta labor trabajan voluntarios y miembros del Ejército, de la Marina, Policía Federal, Protección Civil, corporaciones policíacas y de bomberos de cada entidad perjudicada y de otras que enviaron grupos de apoyo, lo mismo que brigadistas de Israel, Alemania, Estados Unidos, Japón, El Salvador, Panamá y Chile, entre otros.

El presidente Enrique Peña Nieto ordenó, desde el 19 de septiembre, la participación del Comité Nacional de Emergencia y la activación del Plan MX con el despliegue de efectivos de las Fuerzas Armadas para respaldar a las autoridades locales en estas labores.

De los mensajes la Nación que ha emitido, el titular del Poder Ejecutivo subrayó que pese a la nueva emergencia se mantendrá el apoyo a Oaxaca y Chiapas: “He dado indicaciones al gabinete para que no se detenga ni un momento la ayuda a Chiapas y Oaxaca”, por lo que los titulares de la Sedesol, Sedatu y Sagarpa deben permanecer en estos lugares coordinando los trabajos de atención a la población.

Al mismo tiempo, Peña Nieto expresó su “admiración a la unidad, trabajo y generosidad en la que una vez más miles de mexicanos han respondido a la emergencia. Este sismo (del 19 de septiembre) es una dura prueba, y muy dolorosa para el país. Los mexicanos hemos tenido experiencias difíciles a consecuencia de temblores en el pasado y hemos aprendido a responder a estos episodios con entrega y espíritu de solidaridad. Sigamos unidos, enfrentando juntos este nuevo desafío”.

El día 20 el mandatario fijó la ruta, de tres fases, para iniciar la reconstrucción: La primera, de apoyo a la población damnificada. La segunda, de elaboración de un censo de daños materiales para los trabajos de reconstrucción, y la tercera fase, de reconstrucción, que incluirá demoliciones y retiro de escombro, etapa en la que consideró necesaria la participación de empresarios y de la sociedad.

Peña Nieto manifestó a los afectados: “No están solos. Trabajando juntos vamos a salir adelante. Si algo distingue a los mexicanos es la generosidad y la fraternidad. Les pido que sostengan la mano que todos estamos dando a México”.

Del caso de la niña que presuntamente estaba entre los escombros del colegio Enrique Rébsamen, en la capital del país, a la que se le etiquetó con el nombre de “Frida Sofía” y que centró la atención nacional por más de 30 horas ya que los rescatistas consideraban que podían sacarla viva, hubo comentarios encontrados entre dos altos mandos de la Marina, ya que uno señaló que había indicios que hacían abrigar esperanzas que tendría éxito la operación, pero otro rechazó que hubiera esa escolar ya que tenía los nombres del total de los alumnos del colegio, los nombres de los 21 fallecidos, los hospitales en que estaban los heridos y de los que ya se encontraban a salvo con sus familiares, por lo que pidió una disculpa ya que “en nuestro ánimo nunca ha estado el generar falsas expectativas”.

En cuanto al impacto económico del sismo, CitiBanamex calcula que será de 21 mil millones de pesos y que el gobierno cuenta con los recursos para el proceso de recuperación sin afectar las finanzas nacionales.

AXOCHIAPAN

En Axochiapan, Morelos, fue el epicentro del sismo que tuvo lugar el martes 19, a 120 kilómetros de la capital del país, pero los mayores efectos en la entidad morelense se resintieron en Jojutla, con 16 fallecimientos ese día, seis en Zacatepec y la misma cifra en Tetecala.

En Jiutepec hubo cinco muertos; en Miacatlán, Cuernavaca, Axochiapan y Tlayacapan fallecieron en total 12 personas. En Yecapixtla fueron dos, y una en cada localidad de Cuautla, Xochitepec, y Temixco.

De manera preliminar se tiene contabilizados 73 fallecimientos en Morelos, por lo que es el estado más perjudicado después de la capital donde se llegó a 148.

Jojutla fue el municipio más afectado, colapsándose la presidencia municipal y varios edificios, mientras que en Cuernavaca el mayor daño se presentó en el edificio conocido como la Torre Latinoamericana, en cuyos pisos se localiza una estación de radio y al caer la antena de transmisión mató a un joven. Para determinar los daños estructurales se desalojaron el hospital José G. Parres, en Cuernavaca; el Centro de Salud de Coatetelco; el Hospital del Niño y el Adolescente Morelense, en Emiliano Zapata; el hospital Meana San Román, en Jojutla, y el Hospital de Puente de Ixtla

La Iglesia católica reportó daños en varios templos. En Puebla son alrededor de 25, principalmente el San Sebastián, La Compañía, el Templo del Carmen, La Ermita de Ocotlán, Nuestra Señora de Ocotlán y la capilla de Corpus Christi.

En Satélite Magisterial, el templo de San Jerónimo, la Concordia, San Juan de Letrán, San Felipe Hueyotlipan, la Purísima Concepción, San Francisco de Asís y la Casa de la Familia San Juan Pablo Segundo. En Cholula afectó a la parroquia de San Pedro y Nuestra Señora de los Remedios en Amozoc; el templo parroquial y el templo Luis Guanela; en Atlixco, la parroquia de La Natividad y el convento en Metepec La Purísima Concepción.

En Oaxaca, a raíz del seísmo del 7 de septiembre, resultaron con daños 325 fincas y monumentos, algunos que datan de la época virreinal, inclusive de la época prehispánica, aunque en un análisis premilitar se considera que casi todas pueden salvarse, pero requerirá de una fuerte inversión.

ACEPTAN PARTIDOS

En menudo aprieto legal está el Instituto Nacional Electoral (INE), al tener que encontrar el mecanismo que permita a los partidos políticos transferir parte de los recursos que recibirán en 2018 para la reconstrucción de las zonas afectadas por los sismos del 7 y 19 de septiembre.

Los puristas rechazan que puedan “donar” ese dinero, al estar etiquetado y con penalidades a quien le de un uso distinto al establecido, sin embargo más de un millón de ciudadanos ha firmado un escrito dirigido al INE y a los partidos, en que no piden sino exigen que de los casi 7 mil millones de pesos que se ha asignado a los partidos para las campañas y su operación normal se les descuente una parte sustancial, sin precisarse cuánto sería el monto.

El primero que aceptó el descuento fue el PRI, luego el PAN, Morena y el Verde Ecologista, sin que se pongan de acuerdo en la cantidad o el porcentaje que debe aplicarse, sin embargo existe coincidencia de que no es hora de regateos o rechazo, por el contrario, hay que demostrar con hechos que se puede ayudar a los damnificados.

Enrique Ochoa Reza, presidente del Partido Revolucionario Institucional, dio a conocer el mismo día 19 que se comunicó con el INE y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para encontrar una ruta legal que permita destinar los recursos para las campañas de 2018 para los afectados por el sismo.

Al día siguiente emitió un comunicado donde anunció que su partido renuncia al 25% de su presupuesto para campañas, que equivale a 258 millones de pesos, y se destine a atender las necesidades de los damnificados de Chiapas, Oaxaca, Estado de México, Ciudad de México, Guerrero, Morelos, Puebla y Tlaxcala. Los recursos serán transferidos directamente a la Tesorería de la Federación, para garantizar que los apoyos lleguen a quienes lo necesitan más.

Caso contrario el Partido Encuentro Social (PES), al considerar su presidente Hugo Eric Flores, que los partidos no pueden donar el dinero asignado para las campañas porque sería violar la ley. Dijo que su partido “sólo” recibirá 200 millones de pesos para todo el país, por lo tanto “qué más quisiéramos donar esos recursos, aunque sean menores”, en comparación con los grandes presupuestos que tienen otras organizaciones, además de hacerlo se incurriría en el delito de “desviación de recursos, porque ese dinero está destinado para ese gasto y no puede destinarse para otra parte”.

En cambio, el Instituto Nacional Electoral, a través de su presidente Lorenzo Córdova, informó que hay vías legales para usar el dinero de los partidos en los damnificados del sismo, en tanto el secretario de Hacienda, José Antonio Meade, indicó que la posible reasignación del financiamiento a partidos políticos podría darse con cargo al presupuesto de este año, para ello se podría esgrimir el mismo mecanismo que utilizó el INE cuando devolvió mil millones de pesos a la Federación que se habían previsto en su presupuesto inicial.

Es incuestionable que la mayoría de los dirigentes partidistas aceptan “sacrificar” esos recursos porque no tienen otra salida, ya que negarse podría significa perder puntos ante una sociedad cada vez más exigente y resentida con los políticos, por lo que el año próximo tendrán que echar mano de la imaginación para atraerse el voto. Aquellos que se nieguen a dar ese paso sabrán en las urnas cuál fue la  respuesta social.