Érika Hernández
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Espacios de Palacio Nacional que antes eran visitados por turistas y ciudadanos, ahora serán de acceso restringido. Entre ellos está el área de murales de Diego Rivera y el llamado Jardín de la Emperatriz, donde se ubican esculturas de artistas como Rafael Coronel y Sebastián.
El vocero presidencial Jesús Ramírez argumentó que las restricciones son por recomendación del del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y negó que estén vinculadas a la futura mudanza de la familia presidencial al recinto.
«Solo cambian protocolos de seguridad en términos de la entrada, salida, flujos, pero Palacio Nacional va a seguir siendo un espacio abierto al pueblo de México y visitantes extranjeros que quieran conocer lo que aquí se expone, es un museo también», dijo.
Esta semana, se cerró al público el Jardín de la Emperatriz, donde también está la obra de Yvonne Domenge «Olas de Vientos 2006», una enorme esfera plateada, así como el pasillo donde se ubican 12 esculturas de artistas como Jorge y Javier Marín, Rafael Coronel, Adolfo Riestra, Sebastián, Heriberto Juárez, Felipe Pérez Whitaker, entre otros.
En esa misma zona cerrada se ubica la Sala Raúl Anguiano -donde apenas desde junio pasado se exponían 28 obras que la viuda del artista donó a Presidencia.
Entre las opciones que se analizan está permitir el acceso sólo a través de un registro previo en una página de internet, a fin de que ingrese un número determinado de turistas, y con ello tener mayor control al interior.
«La idea es que te registres y en la entrada tengan tu nombre. Algo similar a lo que ocurre con las visitas programadas o de grupos de escuelas o turistas, pero habría un tope de personas, no la entrada libre como ahora, porque a veces es demasiada gente la que está adentro, y con el Presidente aquí es necesario mayor control, y más cuando llegue su familia», dijo una de las fuentes consultadas.
Los cambios iniciaron desde que el Presidente Andrés Manuel López Obrador despacha en Palacio, pero en el último mes se han afectado áreas turísticas.
Por ejemplo, se cerró las escalinatas donde se ubican los murales de Diego Rivera, uno de los principales atractivos del recinto, por lo que ahora se observan desde el segundo piso, así como dos de las llamadas ventanas arqueológicas -piezas prehispánicas con techos de cristal-; la librería y tienda de artesanías y la Sala México Patrimonio Mundial.
Mientras que la Sala Rafael Tovar y de Teresa, donde se montan exposiciones temporales, en lo que va del año no se ha instalado ninguna.
Básicamente, quien acude al recinto sólo puede visitar los museos sobre Palacio, Benito Juárez y el Parlamento.
López Obrador mantuvo la tradición de cerrar a los turistas el ala sur, donde se ubica el despacho presidencial, y a donde se mudará junto con su familia.
El pasado 20 de septiembre, el Presidente aseguró que su llegada a Palacio no implicaría ninguna remodelación, incluso, ironizó, sólo necesitaba una hamaca y un catre.