De acuerdo con la Secretaría de Educación Pública (SEP), el bajo desempeño y la falta de recursos son los principales motivos para la deserción escolar; ante ello, hoy en día existe un producto financiero que figura como una alternativa para garantizar la enseñanza universitaria: los seguros educativos. Estos productos no sólo constituyen un ahorro, sino una garantía para la educación universitaria.
Se estima que el 37.6% de estudiantes de educación media superior está en la probabilidad de deserción y para los que logran no ser parte de esta estadística, la oportunidad suele verse desprovista cuando no se consiguen colocar en una universidad pública.
Según datos del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), el costo promedio de una carrera completa puede ser de hasta 930 mil pesos en una institución privada, y aunque las instituciones públicas tienen costos de ingreso bastante menores, pueden existir otros gastos como son transporte, alimentos o incluso hospedaje, si la universidad se encuentra lejos del hogar.
En este producto financiero, los usuarios contratantes pagan una cantidad (prima) que puede fraccionarse de forma mensual o anual, para que el beneficiario -al cumplir la edad requerida-, reciba la suma asegurada y le permita continuar los estudios con tranquilidad.
Es importante prevenir y contratar este seguro a temprana edad ya que entre más jóvenes sean los beneficiarios, se tendrá más tiempo de ahorro, previo a comenzar sus estudios. El seguro educativo proyecta la capacidad de realizar pagos pequeños para llegar a la educación de los hijos.
La mayoría de estos productos cuenta con distintas opciones de vigencia pero los más comunes son 15, 18 y 22 años; algunas otras alternativas que se ofrecen respecto a la suma asegurada a contratar son en dólares o UDI’s (Unidades de Inversión), con la finalidad de que al momento del ahorro no pierda su valor adquisitivo a lo largo de los años.
Si bien un seguro en general cuenta con diversas variables que se ajustan a las necesidades, existen las coberturas adicionales que pueden aumentar la cuota mensual, generan otros beneficios para proteger a la persona usuaria de riesgos.