Ante las ocupaciones laborales de los padres de familia y el salvaguardar la seguridad de sus hijos, el director del Instituto de Educación de Aguascalientes, Raúl Silva Perezchica, recordó ayer el mecanismo de ponerse de acuerdo con otros papás para que hagan rondas para llevar o recoger a los menores de las escuelas, y así se facilitan esa responsabilidad.
Explicó que esta forma de organizarse tiene la finalidad de dar seguridad a los niños que acuden a las escuelas, ya que es común la presencia de riñas o agresiones verbal o incluso física durante los trayectos de la casa al plantel educativo por parte de otras personas.
Además, el IEA mantiene la instrucción de ser muy estrictos en las escuelas respecto a quien se entregan los menores durante el horario de clases, es decir se tiene mucho cuidado en tener claro quién tiene la potestad del menor, si el padre o la madre, en el caso de que se hayan separado o divorciado.
En entrevista con El Heraldo, el titular del Instituto de Educación mencionó que se han registrado casos de divorcios, donde la mamá acude a la escuela y se lleva al niño, y sucede que ella no tenía la patria potestad sino el padre, lo que ocasiona problemas.
Ante ello, Silva Perezchica llamó a los padres de familia a notificar a las escuelas las condiciones legales de potestad de los menores, a fin de evitar denuncias sobre presuntos robos de niños, lo cual ya pasó hace algunos años, pero no fue verdad ya que la persona que se lo llevó era la madre que no tenía la patria potestad.
La recomendación de la autoridad educativa a los padres de familia es avisar a la escuela en el caso de que alguien desconocido para los directores o los docentes vaya a ir por los menores, además hay que presentar identificaciones oficiales para acreditarse y poder entregar al menor con tranquilidad.
En lo que toca a las escuelas, dijo que todas cuentan con los teléfonos de contacto de los padres de familia para confirmar que alguien extraño recoja al menor a la hora de la salida de clases o en cualquier otro momento.
De igual modo, mencionó que los papás deben acompañar a sus hijos de secundaria aunque a los menores les dé vergüenza esa situación, pues hay que trabajar para mantener la seguridad entorno a las escuelas y sobre todo unión familiar.