MONTERREY.-Nadie nace con un manual para padres y si a eso se le agrega la carga de trabajo, es fácil cometer errores con los hijos, como le sucedió a Andrés García.
El actor de 77 años reconoció que la convivencia con Leonardo, Andrés, Andrea, Michelle y Arena fue escasa por estar haciendo cine, televisión y teatro.
«Yo he tenido siempre problemas con mis hijos, con todos, porque yo quizá me equivoqué», declaró Andrés en entrevista telefónica desde Acapulco.
«Por estar trabajando y haciendo dinero, que según yo era para el futuro de ellos y el mío, para que pudieran tener casas y las cosas que yo no tuve, no paré de trabajar en 50 años y en distintos países».
Comentó que el tiempo pasó rápido y se dio cuenta mucho después que descuidó la convivencia con sus hijos.
Con Leonardo estuvo distanciado un tiempo debido a una disputa fuerte; incluso el actor declaró que ya no tenía hijo.
Ahora han limado asperezas y viven en armonía, situación que los dos disfrutan, y mucho, según palabras del patriarca.
«Creyendo que la mamá o las mamás, porque algunos tienen mamás diferentes, se iban a hacer cargo bien de ellos… Ahora, después del pleito con Leonardo, que con todos he tenido tropezones, porque resulta que uno no conoce a sus hijos.
«Nadie me enseñó, porque nadie nos enseña a ser papá, desgraciadamente, entonces tuve poco tiempo para convivir con ellos, aunque algunas veces me los llevaba a donde estaba laborando».
Esto impidió aconsejar o guiarlos de la manera que él cree debe ser una persona, considerando que nadie es perfecto ni santo.
«Yo los quiero mucho y creo que ellos también a mí, (pero) ya en la práctica, en el día a día, ellos tienen sus casas, sus vidas por otros lados, y hemos en realidad convivido poco», añadió.
«No nos conocemos muy bien que digamos; por ejemplo, Leonardo, después de este pleito, me estaba recordando que yo varias veces lo mandé a vivir (en otras casas), en su adolescencia, porque estaba filmando…
«Él tenía problemas con su mamá y entonces lo mandé a vivir con alguna otra novia mía, en un par de ocasiones con una, y en otra ocasión, seis meses, con otra. Yo no me acordaba de eso, él era menor de edad, tendría menos de 18 años, y me estaba recordando esto en esta semana», explicó Andrés.
Ahora entiende que lo que él creía que era lo mejor, que trabajar por construir grandes casas para los hijos en lugares para tres, cuatro o diez familias, fue un error, indicó. (Lorena Corpus/Agencia Reforma)