CDMX.- México no es líder del Hexagonal desde la primera vez que se usó este formato en la Eliminatoria Mundialista, rumbo a Francia 98.
El Tricolor desaprovechó esa oportunidad en el proceso rumbo a 2006 al caer en el último partido frente a Trinidad y Tobago, y así dejarle el honor a Estados Unidos.
Ahora, a México le basta una victoria y un empate para garantizar dicho honor aun si Costa Rica gana sus dos partidos restantes.
Y el Tri tiene un panorama alentador porque el 6 de octubre recibe a Trinidad y Tobago, el representativo más débil de este Hexagonal. El equipo cierra la Eliminatoria el 10 de octubre en Honduras.
Además, Juan Carlos Osorio le ha propinado en su gestión severas derrotas a los hondureños, la más cercana en la pasada Copa Oro, pero la más famosa la de hace dos años en San Pedro Sula con la que el Tri puso fin a una racha de 22 años sin ganar en Eliminatoria en suelo catracho.
Ahí está al alcance un récord más para el técnico colombiano, con la duda de saber si convocará a su mejor plantilla (con base de Ligas europeas) ahora que ya se tiene el boleto en la bolsa o si optará por elementos de la Liga MX.
En noviembre, México pretende cerrar dos amistosos en Europa, ya enfocado totalmente en la Copa del Mundo, aunque para definir los rivales depende mucho del cierre de la Eliminatoria Mundialista. Édgar Contreras/Agencia Reforma.