La Policía Federal reiteró su alerta sobre retos y contenidos en Internet que ponen en riesgo la integridad física y psicológica de la niñez, y llamó a los padres de familia a tomar medidas preventivas como limitar el acceso a contenidos no aptos para los menores.
Recalcó a los niños y adolescentes que no deben creer que hacer algo que los ponga en riesgo los hará más populares.
En comunicado difundido a nivel nacional, la institución de prevención convocó a chicos y grandes a no dejar pasar desapercibidos los contenidos que invitan a participar en desafíos que pueden poner en riesgo la integridad de las personas, especialmente de los infantes y adolescentes.
Esas publicaciones deben ser denunciadas, advirtió la Policía Federal, haciendo referencia a la Unidad de Ciberseguridad encargada de emitir recomendaciones a niñas, niños y adolescentes, pero también a los jefes de familia y tutores para que procedan contra lo que evidentemente no es un llamado a un comportamiento positivo.
Dejó en claro que son los padres los principales encargados de detectar contenidos que buscan influir en la conducta de sus hijos, al grado incluso de ponerlos en riesgo, y por lo tanto deben tomar medidas en consecuencia.
Asimismo, deben saber que pueden instalar en los dispositivos electrónicos con acceso a Internet programas que limiten la entrada a contenidos no apropiados para los menores, y asumir la responsabilidad de supervisar las actividades en línea, así como las personas y grupos con los que interactúan.
Ante cualquier sospecha o evidencia, es necesario reportar usuarios, perfiles, enlaces o foros con contenidos abusivos, dudosos o inapropiados, además de explicarles la inconveniencia de darles seguimiento.
De igual forma, recordó que es importante inculcar valores y principios como base de la educación que se recibe en casa, así como fomentar la confianza y la comunicación asertiva entre sus integrantes.
A los menores, la Policía Federal recordó que en sus rutinas de navegación es preferible que acepten interactuar solamente con personas conocidas y de confianza; no creer en todo lo que se ve en Internet y confirmar la veracidad con personas conocidas.
Subrayó que es necesario dialogar con los padres o personas adultas cercanas y de confianza cuando algún contenido de Internet altere el estado de ánimo o conducta, y recordar que los verdaderos amigos nunca pedirán realizar algo que los ponga en riesgo.
En el caso concreto de los retos difundidos en redes sociales, convocó a la reflexión respecto del resultado de hacerlo.