Rodrigo Yépez
Agencia Reforma

Los Diablos Rojos volvieron a hacer de las suyas y están de regreso en los Playoffs de la Liga Mexicana de Beisbol.
Después de pasar dos años sumidos en el averno, esta temporada el México reconsideró la idea de jugar con puros mexicanos impuesta la campaña pasada, se fortaleció con peloteros extranjeros como el ex ligamayorista Alexei Ramírez, David Vidal o Henry Urrutia y repatrió al lanzador Alonso Mendoza para armar una novena de miedo que consiguió boleto a la Postemporada en busca de llevar el gallardete 17 a su vitrina.
Eso les permitió terminar en el segundo puesto de la Zona Sur, con una marca de 36-19, por lo que hoy recibirán en el Fray Nano a Tigres de Quintana Roo, tercer lugar del sur (33-21) en el arranque del primer playoff.
Ahora quieren dejar atrás aquellos tiempos oscuros y una de sus mejores argumentos está en el ataque para empezar la cacería en la Guerra Civil.
Durante la campaña, los infernales conectaron 629 imparables para remolcar 354 carreras, más que cualquier otro equipo de la Liga; para un .321 como porcentaje de bateo colectivo.
Durante los seis encuentros que ambas novenas sostuvieron en lo que va del año, los Pingos lograron cinco triunfos. Para mala suerte de los Felinos, el único juego que parecían ganar no fue válido pues fue suspendido por un incendio en el Estadio “Beto Ávila”.
El talón de Aquiles de los capitalinos podría estar en la lomita, donde registran un promedio de carreras limpias admitidas de 5.16; un obstáculo que deberán eludir para volver a la gloria.

Salen Pingos y Domadores
Si alguien sabe enjaular a los Tigres de Quintana Roo en los duelos a muerte, son los Diablos Rojos.
Desde que se implementó el sistema de postemporada en la LMB, en 1973, Pingos y Felinos se han enfrentado en 12 series, aunque nunca se había presentado la aún llamada Guerra Civil en la primera ronda de Playoffs.
De la docena de tandas que han protagonizado, el México se ha impuesto en siete ocasiones. Cuatro de las victorias infernales fueron por el Campeonato Divisional y tres fueron en Serie de Campeonato.
En su historia, los escarlatas han participado en 212 juegos de Postemporada en la primera ronda, por lo que tienen un historial de 123 victorias y 89 descalabros.
Si los Diablos Rojos quieren alcanzar el boleto, deberán de ganar cuatro de siete posibles enfrentamientos. Para el arranque de la serie, el manager Víctor Bojórquez enviará a la loma a Octavio Acosta (5-1) en contra de Barry Enright (6-3) para empezar el camino de una Guerra que se jugará a ganar cuatro de siete posibles encuentros.