CDMX.- Cuando decidió fusionar el vallenato y la cumbia con el pop, todos le decían a Carlos Vives que no era el mejor sendero para ser escuchado.
A 36 años de carrera, el colombiano agradece haber seguido su intuición, pues además de poseer 11 gramófonos (Premios Grammy), hoy se le considera una de las figuras que abrió la puerta para que la música latina se posicionara en todo el orbe.
“Cuando decidí encontrar un sonido moderno con el folclor de mi tierra, mucha gente creyó que no iba a tener un camino exitoso, y curiosamente el amor por mi gente y por mi tierra hizo que mi música viajara a muchos lugares.
“En diferentes momentos de la historia, la música latina ha tenido su lugar, pero veo que hoy hay más oportunidad de llevar nuestra música a otras partes, con sonidos más contemporáneos. Le abrimos las puertas a las nuevas generaciones”, sostuvo en entrevista telefónica.
Después de hacer baladas en la década de los 80, el cantante y actor le apostó a la fusión de ritmos locales con pop a partir de 1991, la fórmula que hoy ha puesto a intérpretes como Luis Fonsi en los primeros puestos de las listas de popularidad. (Ana Cristina Vargas/Agencia Reforma)