Antonio Hernández Esparza, presidente de la Asociación de Abarroteros y Pequeños Comerciantes, aseguró que con frecuencia se reportan asaltos y robos en tiendas de abarrotes ubicadas en distintos puntos de la capital, sin embargo, se desconoce la magnitud de este problema de inseguridad debido a que el grueso de este tipo de delitos no se denuncian ante las autoridades correspondientes.

Indicó que la mayoría de los afectados no acuden a la Fiscalía para denunciar estos ilícitos, debido a que los montos sustraídos por los hampones suelen ser muy bajos, además de que existe una enorme desconfianza hacia las autoridades encargadas de procurar justicia, ya que reciben una mala atención, pierden mucho tiempo al levantar una denuncia y son prácticamente nulas las ocasiones en las cuales resuelven una querella a favor de los tenderos.

Antonio Hernández comentó que ante la elevada incidencia de estos hechos delictivos –pues algunos de los abarroteros ya son auténticos “clientes” de los amantes de lo ajeno–, en su desesperación, no pocos mercaderes han emprendido acciones para defenderse por su propia cuenta, aún poniendo en riesgo su integridad física, por lo cual, hizo un llamado a las distintas corporaciones policíacas para redoblar las labores de vigilancia.

Reconoció que a la fecha, la escalada en el número de asaltos a pequeños comercios no se ha visto acompañada del registro de robos con violencia o armas de fuego, pero de no ponerse un freno a estas acciones, el sector teme que la impunidad conlleve a un recrudecimiento de este tipo de ilícitos.

Para concluir, el presidente de la Asociación de Abarroteros y Pequeños Comerciantes reconoció que espera que con los cambios que recién se han dado en la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, se tome en cuenta la demanda de los miembros del gremio, que solicitan una mayor vigilancia a este tipo de establecimientos.

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