RODRIGO ÁVALOS ARIZMENDI

El día de hoy se llevará a cabo el proceso electoral de toda la historia en nuestro país por el número de cargos de elección popular que están en juego y por el número de votantes que pueden finalmente acudir a las casillas electorales.

Creo que haciendo una reflexión, pues a eso nos invita hasta la ley electoral en estos días, hay que analizar con el prisma de la experiencia pasada lo que son estas elecciones. Comparaba un poco este volumen  de electores que ahora están convocados a expresar su manifestación, idea y voluntad a través del voto, con el número de habitantes que tenía nuestro país cuando yo voté por primera vez, creo que es la misma cantidad de habitantes en el año de 1976, o sea casi que el padrón electoral que hay ahora, cerca de 80 millones de personas. Entonces creo que haciendo aproximaciones un poco cercanas o no, pero creo que en estos años las diferencias en la expresión de la voluntad general es tan importante como la construcción de un nuevo país, porque no podemos negar ni podemos pasar por alto que nuestra biografía también pasa por la forma de los gobiernos en los que hemos pasado como electores, porque ni siquiera en los peores momentos dicen que tuvo México, hemos sido espectadores pasivos o silenciosos en las urnas, hemos votado. Pero antes votábamos siempre sin opción. Hoy tenemos más partidos, mas competencia, mas cargos en disputa y creo que más información y más conciencia. Pero también tenemos la evidencia de que el arribo de la ansiada reforma democrático-electoral no le ha dado a este país la solución de los problemas que teníamos en grado mayor o menor desde antes de la vigencia de esta fórmula democrática electoral.

La democracia mexicana electoral ha funcionado, ha evolucionado, ha crecido y ha probado su eficiencia, lo que no sé es si ha probado su eficacia. Somos electoralmente eficientes pero no tenemos gobiernos eficaces que hayan logrado por la aplicación de esa mera fórmula de participación segura de los ciudadanos en la expresión de su voto, no hemos logrado que este país resuelva todos los problemas, que a mi juicio, solamente se han ido acumulando y creciendo como ha ido creciendo la población y como ha ido creciendo por un lado la desesperanza y por otro lado la esperanza.  ¿Cuál es la esperanza ahora? Pues es que haya una nueva forma de organización nacional expresada en el voto del día de hoy. ¿Quién va a encarnar esa esperanza? Pues la va a encarnar quién gane. ¿Quién va a ganar? No lo sé. ¿Quién quiero yo que gane? Si lo sé pero no lo digo porque hay que ser respetuoso de la veda electoral.

 

LOS ADULTOS MAYORES

El martes pasado tuve la oportunidad de reunirme con el profesor Andrés Valdivia Aguilera, hombre con un historial político impresionante que ha vivido un sinfín de batallas en esa actividad. El profesor es egresado de la Escuela Normal Rural “Gral. Matías Ramos Santos” que está ubicada en San Marcos, Loreto, Zacatecas. Normal de la que también egresaron grandes políticos tanto aguascalentenses como de otros estados del país, dos de ellos los ex gobernadores Enrique Olivares Santana y  el Prof. J. Refugio Esparza Reyes, de tan grata memoria ambos para la población de Aguascalientes.

El profesor Valdivia además de ser presidente del Comité Directivo Estatal del Partido Revolucionario Institucional, en el que ha militado toda su vida, también fue senador, diputado federal y delegado de su partido en Quintana Roo, de esto ya hace varios años. La vida fue pasando y las nuevas generaciones, y los nuevos gobernadores, fueron llegando a nuestra entidad y se comenzaron a dar los relevos que los nuevos dirigentes decidieron. Pero el profesor que siempre ha tenido una mística de servicio a favor de la población se ha mantenido activo realizando una labor muy loable: la atención a los adultos mayores. La verdad yo había escuchado que el profesor andaba dedicado a buscar apoyos de todo tipo para los adultos mayores de Aguascalientes, sin el afán partidista de por medio, eso ya había quedado atrás, ahora era la necesidad de hacer algo por esa gente, sin importar distingos de clases sociales, aunque siempre será importante ayudar a quienes menos tienen. Cuando platiqué con el profesor me quedé muy asombrado al enterarme de la situación en que vive la inmensa mayoría de adultos mayores. El profesor me dio cifras muy importantes a la vez de significativas, por ejemplo que en Aguascalientes hay cientos de médicos de todo tipo de especialidades, pero que tristemente en nuestro Estado ¡solo hay 3 geriatras! Eso me pareció increíble e inconcebible si tomamos en cuenta que la población de adultos mayores es si no más alta que la de los jóvenes de 30 a 40 años, es casi igual. Y esto se debe a que la perspectiva de vida de un adulto mayor en la actualidad es de 75.4 a 79.9 años, y por ende los servicios para ellos se han ido rezagando. Lo anterior sin contar que muchos de los adultos mayores son despreciados en sus mismos senos familiares, para muchas familias se vuelven una carga y lastimosamente los condenan al abandono, como si fueran un mueble, ahí arrumbados. Esto desde luego que es el origen de muchos problemas, tanto de salud como de actitud, siendo la depresión uno de los males más comunes, pues los adultos mayores sienten que esa etapa de su vida es la de esperar pacientemente el final de su existencia, lo que se acentúa si su pareja ya falleció. A lo anterior hay que agregar los problemas de salud, que en esa etapa es el pan nuestro de cada día.

El profesor Valdivia tomó la estafeta y se abocó a hacer algo por los adultos mayores y ya lleva varios años trabajando para apoyarlos en sus diferentes necesidades y algo muy bonito que sin duda les levanta el ánimo son los eventos recreativos que semana a semana se organizan con diferentes artistas de la localidad. Eso sin desde luego que los anima y les da una esperanza de que llegue el fin de semana para acudir a recrearse en compañía de gente como ellos, con sus mismos problemas y necesidades pero que estando en compañía hacen menos pesado su existir. Me gustó mucho la labor que realiza el profesor, pues a pesar de que él tiene actividades personales que le exigen su presencia no es impedimento para que atienda semana a semana la encomienda que se echó a cuestas, y lo más importante: ¡Lo hace con mucho cariño! Se percibe cuando habla de la gente de la tercera edad el cariño que siente por ellos y su afán por ayudarlos. Ojalá y que las dependencias tanto municipales, estatales y federales que tienen injerencia en apoyar a la gente mayor coadyuven con el profesor en esta organización que trabaja solo por ayudar, aquí no hay expectativas políticas ni electorales, se mantienen activos por el simple afán de una vida digna y mejor. No hay que olvidar que todos vamos para allá. Gente con una profesión o gente sin estudios. Dice un dicho que Dios perdona pero el tiempo no, y es verdad, el tiempo en ese sentido es cruel y por ello el pasar esa etapa de la vida con una perspectiva de vida esperanzadora es esencial para vivir dentro de un marco de plenitud. ¿Cuántos de esos adultos mayores están desperdiciados pues no se aprovecha la experiencia que tienen?

El profesor Valdivia sabe que es indudable que la felicidad no puede decretarse. Ella se logra con un conjunto de esfuerzos y él se ha lanzado a la tarea de conjuntarlos en bien de los adultos mayores. Sabe que la acción debe servir al destino, que vivimos una época en que ha cambiado el sentido del tiempo y la dimensión del hombre. Que sabemos que el deseo insatisfecho y la inacción no pueden vivir juntos, pero estima que hoy y siempre será importante darle su lugar a la gente que dedicó su vida a las diferentes actividades que ahora hacen que las nuevas generaciones gocen de un México mejor. Por eso a la gente mayor hay que retribuirle un poco de lo que nos dio.