Salvador Rodríguez López

El profesorado de Aguascalientes, al igual que el de toda la República, se encuentra muy atento a la respuesta que ofrezca la Secretaría de Educación Pública (SEP) ante la exigencia de la Cámara de Diputados para que frene la evaluación “de manera inmediata e indefinida”.
El pasado 11 de septiembre la bancada de Morena presentó el punto de acuerdo como “de urgente y obvia resolución”, demanda que hizo extensiva a la Coordinación Nacional del Servicio Profesional Docente, al Instituto Nacional para la Evaluación Educativa (INEE) y a las autoridades educativas de todas las entidades federativas.
La cancelación de la reforma educativa es un compromiso que asumió Andrés Manuel López Obrador en su campaña y que ha ratificado como presidente electo, al señalar que será una vez que asuma el poder el 1 de diciembre, sin embargo los diputados de su partido quieren adelantar las manecillas del reloj para que sea a la mayor brevedad, sin tener en cuenta que en el equipo de transición consideran que la evaluación se mantendrá y sólo le harán algunas modificaciones.
Aunque la mayoría de los maestros han participado en este mandato, tanto los que están en actividad como quienes aspiran a ingresar, es una medida que no termina de ser aceptada, sobre todo por considerar que se ligó con la permanencia en el trabajo, por lo que estarían de acuerdo que se hiciera cambios a la reglamentación para que sin que pierda su esencia de mejoramiento profesional no tenga el carácter de punitivo, como ha sido denunciado desde su arranque.
En la sesión del martes los morenistas aprovecharon que son mayoría absoluta y junto con los grupos legislativos del PT y PES aprobaron el planteamiento, celebrándolo al grito de “Va a caer, va a caer… la reforma educativa va a caer”, desdeñando el voto en contra de los disminuidos grupos parlamentarios del PRI, PAN y PRD.
El problema radica en que no basta con apremiar la derogación del análisis de conocimientos, sino que para llegar a este punto tienen que modificarse la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la Ley del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación y la Ley General del Servicio Profesional Docente, y en el mismo sentido las constituciones de los estados y sus respectivas leyes de educación.
De todo lo que se ha dicho sobre la reforma educativa, desde que la aprobó la Cámara de Senadores el 20 de diciembre de 2012, hay algo que no se puede negar y es que antes y ahora siempre ha existido entre profesoras y profesores el interés de ser mejores, por lo que un número elevado dedicaban las vacaciones de verano para participar en cursos de adelantamiento profesional, lo que les permitía buscar ascensos, pero con la nueva ley dejó de ser optativo para convertirse en obligatorio, con el asterisco que en caso de no aprobar el examen o no presentarlo puede ser causal de rescisión de contrato, según la Ley General del Servicio Profesional Docente (“El personal que no se sujete a los procesos de evaluación y no se incorpore a los programas de regularización del artículo 53 de la Ley, será separado del servicio público sin responsabilidad para la Autoridad Educativa y el Organismo Descentralizado, según corresponda”).
El quid se encuentra en lo anterior, por lo que al eliminarse la intimidación podría ser aceptada la evaluación, enganchándola únicamente a las promociones, que es algo normal en cualquier trabajo para que quien esté mejor preparado asuma cargos de responsabilidad.

UTILIZAR SU TIEMPO

El inicio de toda actividad pública siempre es pasmoso, por lo que significa en lo personal y en la vida profesional, de cómo se llegó ahí y qué proyectos lleva, algo que vivirá gran parte de los que integren la naciente LXIV Legislatura del Congreso del Estado y aquellos que les fue convalidado el cargo.
Sería importante que a partir de mañana, en que rindan juramento, tengan a la mano la relación del trabajo que se proponen desarrollar en los tres años para que día tras día sepan cuál es su desempeño, sólo así, mediante la autoevaluación, pueden definir si cumplen los compromisos que contrajeron en campaña.
Deben hacerlo de manera especial las y los “repetidores”, que no les vaya a suceder lo que a una diputada que el último día de su gestión dijo a las puertas del Palacio Legislativo: “Qué rápido se fue el tiempo y no me alcanzó para hacer todo lo que quería”. Tres años después volvió a ser diputada y se le recordó aquellas palabras, comprometiéndose que esta vez sí iba a aprovechar cada momento, sin embargo concluyó el período con un pobre desempeño para su distrito.
Que no olviden que se alquilan para servir totalmente a los ciudadanos, por lo que no deben pretextar las sesiones y el trabajo legislativo para no estar al lado de los vecinos. Es común que anuncien con bombos y platillo la inauguración de la “oficina de gestión” y luego no regresen o lo hagan esporádicamente, por lo que la persona que está a cargo se concreta a escuchar a los residentes ya que no tiene posibilidades de resolución, mientras que la o el diputado evade cualquier contacto cuando lo buscan.
Es indudable que hay pediches que solicitan apoyo a cuantos diputados aceptan darles alguna ayuda que luego convierten en obligación, por lo que es común verlos a las puertas del parlamento o durante las sesiones, siempre al asecho, sin embargo es craso error darles el mismo nivel que a los ciudadanos que tienen algún asunto que tratar y buscan su apoyo. Atenderlos es su obligación y cual sea la respuesta es preferible a que los eludan o los obliguen a regresar varias veces con la esperanza de entrevistarlos. Muchas veces se trata de algo que está a su alcance y basta con una llamada por teléfono para que se resuelva.
Algo que no deben olvidar es que forman parte de uno de los Tres Poderes del Estado, y que al igual que el Ejecutivo y el Judicial, el Legislativo es independiente de los otros, y principalmente, que los 27 representan a todos los aguascalentenses, por lo que deben velar por su bienestar. Aún cuando cada uno procede de un partido político, por encima de él está el interés supremo de la sociedad, que es a la que se deben.
Hay líderes que pretenden“tirarles” línea y en aras de congraciarse con el “apá” exigen que apliquen medidas extremas de austeridad, como la eliminación de la cocina, los autos, el pago de celulares y gastos médicos, para ello anuncian que empujarán la ley de “austeridad republicana”, a imagen y semejanza que en el Congreso de la Unión, lo que de prosperar se verá a varios con su envoltorio de tacos de colores y el vaso de agua para irla pasando durante las asambleas ordinarias y extraordinarias.
Pretender uniformar a todo el país es desconocer que cada región es distinta, y que cada congreso local puede aceptar o rechazar las medidas de ascetismo, sin que por ello vayan contracorriente, simplemente estarían aplicando el derecho que les asiste de ajustarse a las opciones que mejor convengan para su desempeño.
Pronto se sabrá cuál será la senda por la que transiten los 27, lo que podría dar una idea de cuál va a ser su idoneidad.