Por Leonardo Aguilar

Lo primero que hay que decir es que, indiscutiblemente, se trata de uno de los temas más importantes en este momento para Aguascalientes, ya que en ello se juega el Estado una parte trascendental de la estrategia a seguir en materia de Seguridad Pública y Justicia Penal que, dicho sea de paso, es una de las demandas sociales más sentidas de la población.
La historia reciente de nuestro Aguascalientes da fe de las dificultades tan grandes que se han tenido en materia de Procuración de Justicia y de los resultados que han venido faltando, al menos en las dos administraciones estatales anteriores a la actual, una historia que nos ha dejado muchas heridas y desencuentros, que ha generado desestabilidad en muchos rubros y mal sabor de boca para todos.
La gestión del actual Fiscal General del Estado – más allá de opiniones desinformadas y carentes de sustento en el terreno de los hechos – ha merecido una evaluación mayoritariamente positiva; múltiples y diversas voces, con todas las orientaciones habidas, han manifestado que es positiva la labor desempeñada hasta ahora, sin dejar de señalar los temas que se encuentran pendientes, de manera que cabe la pregunta: ¿Cómo pretender que se solventen esos temas pendientes, si no se permite la continuidad y el seguimiento de alguien que ha demostrado que conoce el camino y que, aún en el corto tiempo y con las dificultades inherentes, ya ha dado resultados que no se habían visto durante mucho tiempo antes?.
Con todo y las críticas, que siempre habrá, las opiniones de los diversos actores y sectores terminan por reconocer que se ha hecho un buen trabajo, lo que definitivamente no puede dejarse de lado, en tiempos en los que tanta falta hacen perfiles profesionales y técnicos adecuados para sacar adelante los temas medulares del servicio público.
Otro tema ha sido el supuesto término de la gestión del actual Fiscal General, puesto que se ha señalado que debe concluir el 28 de febrero ya muy próximo, lo que ya fue desmentido por el propio Fiscal, pero además, al ser un tema técnico jurídico, ya ha sido analizado y corroborado por reconocidos abogados y juristas en el Estado que respaldan la postura, a saber, en los siguientes términos, a manera de síntesis:
(1) El actual Fiscal General fue designado mediante el único procedimiento previsto por nuestra Constitución Local para nombrar al titular del Órgano Constitucional Autónomo encargado de la Procuración de Justicia. Esta norma jurídica, que encontramos en el artículo 59 de la Constitución de Aguascalientes, establece una duración de 6 años para el Fiscal y que solo puede ser removido por causa grave.
(2) El artículo 6º Transitorio de la Reforma Constitucional que creó la Fiscalía General del Estado, solo previó la duración del primer Fiscal General y estableció que por única ocasión debía durar hasta el 28 de febrero de 2018, pero olvidó señalar qué ocurriría si ese primer fiscal llegase a faltar en forma definitiva, como en los hechos ocurrió.
(3) En consecuencia, ante la falta del primer Fiscal y habiéndose agotado esa única ocasión materia de una norma transitoria – es decir, que pierde su vigencia al normar solo ese paso de un Fiscal al otro –, se designó a otro Fiscal, el segundo, conforme a las reglas del Artículo 59 y, por lo tanto, para una permanencia de 6 años.
Estando así las cosas y encontrándose este análisis jurídico corroborado por estudios y opiniones objetivos, es claro que designar a otro fiscal en este momento por parte del Congreso Estatal, sería una grave violación a la norma constitucional, que incluso podría poner en riesgo a quien se pudiera designar al margen de la Constitución, puesto que no ha ocurrido una falta definitiva del actual ni ha incurrido en una falta grave para su remoción. Esperamos que nuestros diputados de la actual legislatura estudien bien el caso y no vayan a violar la Constitución que juraron respetar y contradecir la reforma que ellos mismos aprobaron, sin dejar de considerar que también fue esta legislatura la que, con el voto de 25 de los 27 diputados y sin ningún voto en contra, designó al actual titular de la institución procuradora de justicia; desdecirse ahora sería un desperdicio de un capital que tanta falta hace para Aguascalientes.

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