Van en descenso las vocaciones sacerdotales y en aumento las necesidades de más pastores para llevar el Evangelio a todos los rincones de la Diócesis de Aguascalientes, destacó el Padre Carlos Alvarado Quezada.
Comentó que de niños hay quienes expresan sus intenciones de consagrarse, pero una vez que crecen y se dejan atrapar por el consumismo, materialismo y hedonismo, su inclinación es por una carrera lucrativa; incluso, hay quienes están en la encrucijada de seguir en el Seminario o declinar.
El ministro religioso externó que “vivimos en la cultura del no compromiso, todo es efímero, lo que se advierte también en la rotación laboral; los jóvenes prueban en un lado y otro, no saben lo que quieren”.
Ante ello, recordó que febrero es el Mes del Seminario, por lo que hay que orar para que se atiendan las necesidades de la institución y por que haya más vocaciones.
“Este domingo, en todas las parroquias se pedirá la oración de los fieles en tal sentido, y el próximo domingo se hará la colecta a favor del Seminario”.
La institución se sostiene hoy en día con el 60% de donativos de la Liga de Recíprocos Auxilios, entre el Seminario y los fieles; 20% de la colecta anual y el 20% restante de las colegiaturas de los alumnos que pueden pagar; el que no, es becado.
Actualmente hay 16 pasantes, 40 alumnos de Teología, 38 en Filosofía y 38 en el Seminario Menor.
“Las vocaciones eclesiales deben ser valoradas y cultivadas para que puedan florecer y madurar”, dijo el presbítero, quien reconoció también que el principal “cernimiento” se da en Filosofía, cuando los seminaristas tienen más claro continuar con su vocación o buscar otro camino. Asimismo, ponderó el creciente número de laicos consagrados, pues hay los que tienen más de 50 años en diversas actividades pastorales, tanto hombre como mujeres.
“Hay un grupo denominado Mujeres Solas, integrado por solteras, viudas y madres solteras que se integran a diversas actividades, y está por conformarse el de Hombres Solos, siendo un gran apoyo para las parroquias”, finalizó.