Llama el obispo José María de la Torre Martín a ser testigos de la alegría y de la esperanza en esta Navidad. En su mensaje a los feligreses, los exhortó a celebrar esta fiesta en nuestro ambiente, fomentando un clima de paz cristiana, brindando muestras de afecto a quienes nos rodean.

El máximo jerarca de la Iglesia Católica en Aguascalientes, consideró que a pesar de que la sociedad actual nos ofrece tantos bienes y comodidades, que pudiera hacernos pensar que la población está satisfecha con su vida, las encuestas arrojan lo contrario, con elevados porcentajes de desencanto y desilusión entre jóvenes y adultos ante una sociedad con una mala gestión política y administrativa, donde la situación económica y cívica sigue causando estragos a nuestro alrededor tales como la carestía de vida, desempleo, violencia, terrorismo, inseguridad, discriminación social, ruptura familiar y conyugal, depresión, droga, alcoholismo e incluso hambre.

José María de la Torre Martín dijo que el mismo ambiente navideño que se vive ya invita a la alegría con adornos, posadas, comidas, bailes, regalos, visitas, paseos, entre otros, pero llamó a ser cautelosos ya que todo eso no es la verdadera alegría.

“Esa es una alegría superficial, externa, barata, pasajera y que quiere apoyarse en el placer, en el poder y en el tener. Tampoco la alegría es motivada por el morbo, por los chistes o bromas de doble sentido, por el ridiculizar a los demás o expresada en risotadas sonoras”.

Por lo anterior, resaltó que Jesús es la buena noticia de esta Navidad y siempre y sólo Él, es el fundamento de nuestra alegría y quien vive a su lado es feliz. “Procuremos celebrar la Navidad en nuestro ambiente, fomentando un clima de paz cristiana, brindando muchas pequeñas alegrías y muestras de afecto a quienes nos rodean”.

De la Torre Martín subrayó que la conmemoración de la natividad de Jesús, siempre alimenta dentro de los corazones la esperanza de tiempos mejores, en los que podamos vivir los valores del Reino de los Cielos, “celebremos la Navidad, la fiesta de los cristianos; y también la fiesta de la humanidad, que sin saberlo está buscando a Cristo. Dios nos espera alegres, como nos lo muestran María y José, los ángeles, los pastores y los Magos”, finalizó.