En los próximos tres años, las instituciones de educación superior de carácter público establecerán como calificación mínima aprobatoria el ocho en cada una de las asignaturas de una licenciatura o ingeniería, como una medida ineludible para incrementar las competencias y la calidad profesional de los egresados, anunció el director de educación media superior del IEA, Américo Colón Villán.
Casi la totalidad de las 47 instituciones que operan en Aguascalientes exigen una calificación aprobatoria de seis, sin embargo, esto comenzará a transformarse a partir del ciclo lectivo 2018-2019 a través de tres universidades que vienen trabajando en la modificación de los planes y programas de estudio, conscientes de la responsabilidad de formar mejores profesionistas y con mayores posibilidades de ser contratables en el mercado laboral.
Indicó que las Universidades Politécnica y las Tecnológicas de Aguascalientes y El Retoño ya andan buscando el ocho de calificación de aprovechamiento mínimo, aunque en lo general todavía se encuentran muy lejos de conseguir ese mismo estándar, pero este año se buscará que todas las instituciones oficiales avancen en este ámbito.
“En Aguascalientes existen 13 instituciones de educación superior de carácter público y ellas serán las primeras en avanzar, aunque también se les pedirá a las universidades privadas hacer lo competente, conscientes de que el proceso es lento, pues implica hacer cambios trascendentes en materia administrativa con el registro de nuevos planes y programas de estudio de cada carrera ante la Dirección General de Profesiones”.
En entrevista con El Heraldo, Américo Colón Villán indicó que estos cambios requieren inversiones económicas para el nuevo diseño curricular, pues implican muchas horas hombre para ajustar siete u ocho asignaturas por semestre y cuatrimestre de cada licenciatura o ingeniería, cuyas tareas deben ser realizadas por expertos en cada campo del conocimiento.
Por ley, cada universidad está obligada a actualizar sus planes y programas de estudio cada cinco años, y esos tiempos serán aprovechados para que se hagan los ajustes y se establezca la calificación mínima aprobatoria de ocho, en lugar del seis o del siete que exigen las instituciones de educación superior.
“Para una universidad pública, este trabajo lo realiza el propio personal de las instituciones, pero para aquellas que son de carácter privado deben contratar a personal externo para el diseño curricular, lo que les representa una inversión fuerte; por esa razón desde ahora se les prepara para que lo consideren y comiencen a aplicarlo en el momento de actualizar sus modelos educativos”.
Por último, aclaró que esta política comenzaría a partir de los nuevos estudiantes que ingresen a las diferentes carreras, mientras que los 50 mil alumnos que se encuentran ahora en clases, ellos acabarán su profesión con las políticas vigentes.