Carlos Reyes Sahagún / Cronista del Municipio de Aguascalientes

Ya para julio de 1965 se tenía la ubicación definitiva de la Central Camionera, “sobre el anillo de circunvalación, a un costado de la planta central del Instituto de Protección a la Infancia” (El Sol del Centro, 10 de julio de 1965), es decir, donde se encuentra. La nota agregaba que “esa parte del anillo periférico, en proceso de pavimentación, se empleará como libramiento del tránsito pesado que circula por las carreteras que llegan a esta ciudad”.

Deténgase un instante en este párrafo, indulgente lector; contémplelo con atención, porque ofrece una idea sobre cómo era la ciudad en aquel tiempo. En primer lugar, el llamado anillo periférico, que no es otro que la actual Avenida de la Convención, no estaba pavimentado, o por lo menos no completamente. En segundo lugar, se pone de manifiesto su vocación de libramiento del tránsito pesado.

Es obvio que, para bien, la avenida fue pavimentada en su totalidad pero, para mal, hoy en día es sólo una gran avenida. La urbe ha crecido tanto y tan rápido, que cuando el destino nos alcanzó el libramiento debió ser trasladado al tercer anillo, y luego a la zona poniente de esta capital, que crece sin más límite que las posibilidades financieras de los “desarrolladores inmobiliarios”.

Además, se afirmó que el Ejecutivo estatal, profesor Enrique Olivares Santana, “aceptó gustosamente” ejercer sus buenos oficios para que el Banco Nacional Hipotecario y de Obras Públicas, aceptara financiar la obra.

El hecho es que la construcción comenzó en 1966, y se tardó un año, aproximadamente, y su edificación fue contemporánea de la pavimentación del mencionado anillo periférico, dado que se visualizaba como dos elementos de la misma obra, que también se pensó como “un valioso auxiliar para resolver problemas del tránsito citadino” (El Sol del Centro, 4 de mayo de 1967), es decir, no sólo para concentrar a los transportes foráneos, sino también para evitar que entraran al corazón de la urbe.

La instalación fue inaugurada el sábado 13 de mayo de 1967, en una ceremonia que encabezaron el secretario de Comunicaciones y Transportes, ingeniero Antonio Padilla Segura y el gobernador Enrique Olivares Santana. De acuerdo con el programa suscrito por el presidente del Consejo de Administración de la instalación, señor J. Guadalupe López Velarde, el funcionario federal llegaría a la ciudad por la vía aérea, a las 10 hrs. La puesta en marcha sería a las 14 hrs., y a las 21 hrs., se realizaría un baile, ahí mismo, en la Central.

El resto del tiempo lo ocuparían estos importantes de la vida pública local y nacional, en visitar las obras de construcción del nuevo edificio de telégrafos, ese que tumbaron para construir la plaza Guadalupe Posada, en la esquina de Nieto y Galeana; y los edificios de correos en San José de Gracia, Cañada Honda y Villa Juárez.

También ese día la empresa Transportes Chihuahuenses, teléfono 17-58, publicó desplegados a doble página, dándole la bienvenido al funcionario federal, y poniéndose a las órdenes del respetable, ahora en las ventanillas 2 y 7 de la Central Camionera.

Otras publicaciones fueron pagadas por algunos proveedores, por ejemplo la Constructora San Marcos, este firmado por los ingenieros Carlos Reed Gil y Gonzalo González Hernández, y el arquitecto Jorge A. Medina, que calcularon la obra; de Materiales de Construcción de Aguascalientes, de Pisos y Revestimientos Modernos, de Tlapalería Zermeño, de Rivero y Gutiérrez 118, por razones obvias; El triángulo fluorescente, material eléctrico, J.M.R., por lo mismo que esta factoría elabora hoy en día, muebles cromados; y del Taller Re-di, que no sé qué haría, porque más bien “agradece la preferencia para sus productos”.

También había otras felicitaciones, más bien de proveedores de insumos para la operación de los transportes, como por ejemplo Autopartes y llantas S.A. y Servicio Sahagún, distribuidores autorizados B.F. Goodrich Euzkadi, en general Barragán y Calle 11, y Acumuladores Atómico, en 5 de Mayo #648. ¡Vaya! ¡Hasta quienes no tenían camión que conducir en esta Central, publicaron felicitación!, como por ejemplo Casa Lamas, una comercializadora de deshilados, que nada tenía que ver con la operación transportista, pero que habían rentado un local dentro de la instalación. En el mismo tenor era el desplegado firmado por los agentes de tránsito del estado, dependencia que presidía el señor José Silva de la Rosa, que de esta forma saludaban al secretario Padilla Segura…

Por cierto que lograda la Central Camionera, indudablemente una obra de infraestructura que significaba un progreso para el estado, otras obras concentrarían la atención de las élites locales a partir de entonces. Una de ellas era, según encabezado de El Sol del Centro del domingo 14 de mayo de 1967, la “posibilidad de que contemos con aeropuerto y servicio aéreo.

A decir del diario, era esta una declaración del propio secretario, a pregunta expresa del reportero Juvenal García Muñoz, teniendo en cuenta que “Aguascalientes, por la importancia que ha adquirido, está reclamando de este moderno medio de transporte”.

Padilla Segura señaló que “las empresas interesadas” y el área de aeronáutica de la SCT, estaban realizando un “minucioso estudio”, a fin de determinar qué aeronaves podrían realizar el servicio, teniendo en cuenta que un DC-3, para hacer viable la operación, debía llevar 18 pasajeros.

Permítame, para terminar con esta entrega, consignar una cita textual, que me parece reveladora, en torno al aeropuerto que, usted lo sabe, estaba ubicado en los terrenos del actual parque Rodolfo Landeros Gallegos, antes parque Héroes Mexicanos.

Y dice: “Con respecto a un aeropuerto –el actual fue calificado por dicho funcionario como inadecuado, tanto por su orientación como porque no reúne las características necesarias para garantizar la seguridad de los aparatos en un servicio regular–, declaró que existe la posibilidad de construirlo, pero advirtió que sería a la base de establecer primero una línea aérea regular”. (Felicitaciones, ampliaciones para esta columna, sugerencias y hasta quejas, diríjalas a [email protected]).