Carlos Reyes Sahagún / Cronista del Municipio de Aguascalientes

 

Nada más para que se dé usted, estudiado lector, una idea de cómo era el transporte de personas en el pasado; por lo menos el estatal, el que comunicaba a los pueblos y ranchos del estado de Aguascalientes con la Ciudad Estado, vaya esta nota, publicada por El Sol del Centro en su edición del 21 de diciembre de 1958, hace casi 60 años. El encabezado decía: “Peligrosa aglomeración de pasaje en camiones de rutas foráneas”. En el subtítulo se afirmaba que “Verdaderas «Piñatas» transitan por las carreteras y nadie lo evita”.

En el texto se daba cuenta de la actitud de los choferes de los Permisionarios del Centro, que aceptaban pasaje no sólo de pie, en el pasillo del armatoste sino, asómbrese, en el techo del vehículo.

Me acuerdo que aquellos camiones tenían, en la parte trasera, una escalera para subir al techo, en donde se le había adosado una parrilla en la que se transportaban bultos, belices, gallinas, etc. Bueno, pues resulta que aun en este muy peligroso lugar viajaban personas. Decía el rotativo: “Subidos sobre la parrilla capacete y otros asidos de las escalerillas o de cualquier lugar del camión que cubre la ruta entre esta ciudad y Calvillo, amén de que en su interior el vehículo iba atestado de viajeros”.

Uno podría pensar que el reportero exageraba; que no sería para tanto, pero el hecho es que la noticia estaba acompañada por una fotografía en la que, efectivamente, se observa el techo hacinado de personas, varias de los cuales están de pie.

En fin. El 24 de enero de 1965, que correspondió al segundo mes de la administración del presidente Gustavo Díaz Ordaz, tercer año del profesor Enrique Olivares Santana como Ejecutivo estatal, estuvo en Aguascalientes el secretario de Comunicaciones y Transportes, ingeniero José Antonio Padilla Segura. Entonces se supo que la obra no había avanzado debido a que el proyecto original fue rechazado por carecer de “algunos requisitos indispensables para el servicio”.

En la nota periodística de referencia se agregaba que posiblemente vendría pronto el director de tránsito federal, para “recorrer los terrenos donde originalmente se ha pensado construir la Central Camionera, en la parte norte del anillo de Circunvalación, junto a la Planta del Instituto de Protección a la Infancia”. En verdad os digo que esto último me desconcierta un poco, teniendo en cuenta que, hasta donde tengo memoria en el norte, que por cierto en esa época no llegaba más allá de la actual prepa de Petróleos, no había ninguna instalación del citado instituto de protección. Si usted pudiera ayudarme a alumbrar esta porción de la oscuridad que nubla mi cerebro, se lo agradecería.

La noticia concluía señalando que la edificación se realizaría con inversión privada, de las empresas transportistas. Por cierto que en esa visita del funcionario federal, los asuntos principales fueron la construcción de un nuevo aeropuerto, y la reanudación del servicio aéreo a México. Como se recordará, este último inició operaciones poco más de tres años después, en 1968, pero el avión que hizo la ruta inicial se estrelló, postergando de nueva cuenta esta aspiración local.

Dos días después, el 26 de enero, El Sol del Centro publicó en ocho columnas una nota así como para hacer uso de aquella exclamación popular, cuyo significado literal ignoro, de “otra vez la burra al trigo”, esto porque lo que se anunciaba era lo siguiente: Localizarán nuevo terreno para la Central Camionera. En el cuerpo de la nota se afirmaba que -fíjese en la manera como concebía el redactor de la nota a la urbe- “en una ciudad como la nuestra, con una población superior a ciento treinta mil habitantes y un creciente tránsito, la Central Camionera no sólo es una obra necesaria, sino inaplazable.

La Central Camionera, una terminal para todas las líneas de autotransportes que arriban a Aguascalientes, viene a resolver ingentes problemas de tránsito y a proporcionar mayor comodidad al público usuario”. No dudo que así fuera pero entonces, ¿por qué se hablaba y se hablaba y nomás no se iba más allá de las declaraciones?, y además, ¿no se suponía que ya hasta se había colocado una primera piedra?

La nota de referencia resume lo realizado hasta la fecha y señala que, “en los primeros días de 1964 el Gobierno del Estado y el Ayuntamiento, en forma conjunta, invitaron a los representantes de las líneas de autotransportes para que fueran estas empresas las encargadas de construir la Central, y en junio pasado se colocó la primera piedra.

Previamente se les fijó un plazo para terminar y poner en servicio esta obra, pero el tiempo ha pasado, no se avanzó nada en ella y ahora se han planteado dos cuestiones, con motivo de la visita que hizo a Aguascalientes el Secretario de Obras Públicas: a) La empresa concesionaria “Ómnibus de Aguascalientes” no aparenta zozobra por la posibilidad de que le sea retirada la concesión y espera confiadamente en que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes aprobará en breve el proyecto de la obra. B) Surgió … otra información … en la cual se afirma que se nombrará una comisión tripartita representando a los Gobiernos Federal y Estatal, así como al Municipio, para localizar otro lugar destinado a la Central Camionera”. (Felicitaciones, ampliaciones para esta columna, sugerencias y hasta quejas, diríjalas a [email protected]).