Los esposos Barba Sánchez cumplieron felices sus 50 años de matrimonio, motivo por el cual acudieron a agradecer a Dios y renovar sus votos nupciales.

Martha Sánchez Perea y Alfredo Barba Chávez arribaron al altar del Templo de Nuestra Señora de Guadalupe, acompañados de sus cuatro hijos, ocho nietos y una bisnieta. Renovaron sus votos matrimoniales y agradecieron a Dios por permitirles celebrar sus Bodas de Oro.

Los padrinos, Roberto Martínez Díaz y María Asunción Barba Chávez, agradecidos por la invitación, viajaron desde la Ciudad de México para apadrinar nuevamente este acto de amor, ya que ellos mismos fueron sus padrinos cuando se casaron 50 años atrás, en la Basílica de Guadalupe, en la Ciudad de México.