Tamaulipas, en el noreste de México, es de esos destinos ideales para los viajeros auténticos, aquellos que buscan salir de las rutas turísticas convencionales y dejarse sorprender por Pueblos Mágicos, rincones de playas poco explorados, artesanías originales y sabores llenos de tradición. Te proponemos algunos pretextos para planear tus siguientes vacaciones al estilo tamaulipeco.

PUEBLO MÁGICO
Corazón histórico
Para adentrarte en un pueblo con historia, agenda una visita a Tula que, junto con Mier, es uno de los dos pueblos mágicos de Tamaulipas. Fundada en 1617, Tula se considera la ciudad más antigua del estado y presume un rico legado de construcciones históricas, entre ellas el Templo de San Antonio de Padua que data de mediados del siglo 18. Ninguna visita estará completa sin probar las enchiladas tultecas, elaboradas con tortilla roja, papas, zanahoria y chorizo, entre otros ingredientes, o las “cactunieves”, hechas de pitaya, tuna, biznaga, nopal o mezquite.
Toma nota: Tula está situado a dos horas en auto, aproximadamente, al suroeste de Ciudad Victoria.

PLAYA
Tiempo de mar
El sol tamaulipeco se goza al máximo sobre la arena de Playa Miramar, una de las más lindas y extensas del País, bañada por el Golfo de México. Está ubicada a tan sólo unos minutos del centro histórico de Tampico y es una de las favoritas para hacer deportes y actividades acuáticas, entre ellas pasear a bordo de un kayak, practicar buceo, windsurf y kitesurf. Imperdible es una caminata por el Malecón, mejor conocido como “Las Escolleras”
Toma nota: esta playa está a la espera de recibir la certificación internacional Blue Flag.

GASTRONOMÍA
Con sabor local
Darse un banquete de manjares tamaulipecos puede ser todo un descubrimiento para quienes han explorado poco el norte del País. Por su geografía, los mismo se saborean platos con ingredientes del mar que suculentas carnes, acompañadas de bebidas elaboradas con base de plantas desérticas.
Algunas de las preparaciones imperdibles son las gorditas de horno y bocoles de El Mante, las jaibas rellenas, la carne asada a la tampiqueña, el vino mezcal de tuna o el atole de miel de maguey.
Toma nota: legendarias son las tortas de la Barda, originarias de Tampico, elaboradas con jamón, queso blanco y amarillo, cebollita, aguacate y chorizo.

ARTESANÍAS
Imperdibles recuerdos
Clave en la cultura de este estado norteño es la cuera tamaulipeca, originaria de Tula, que en los años 60 se convirtió en el traje típico. Se trata de una prenda de piel, elaborada artesanalmente a partir del cotón o chamarra sencilla usada por los vaqueros para cubrirse de las ramas y espinas, a la cual se le añadieron flecos en los brazos, pecho y espalda, además de grecas que representan las plantas y flores del campo.
Toma nota: en el estado también se elabora exquisita talabartería, por ejemplo sillas de montar, bolsos y fundas para cuchillos.

NATURALEZA
Escapada celestial
Fósiles de vida marina, vestigios arqueológicos, además de una gran riqueza de flora y fauna forman parte de la Reserva de la Biosfera El Cielo, considerada el área natural protegida más espectacular del noreste mexicano. Durante el día, aquí los viajeros practican kayak, rappel, senderismo, campismo, ciclismo de montaña y observación de aves, entre otras actividades de aventura. Por las noches, gracias a los despejado del firmamento, es ideal para contemplar las estrellas.
Toma nota: la reserva forma parte de los municipios de Gómez Farías, Llera, Jaumave y Ocampo; está situada a unas cuatro horas al sur de Ciudad Victoria.

 

 

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