Mishel Nicol Arroyo Pulido arribó a sus veinticinco años de vida, motivo por el cual fue festejada con agradable celebración.
La cita fue en su domicilio particular, ubicado al norte de la ciudad, donde cordialmente recibió a cada uno de sus invitados, agradeciéndoles el que hayan hecho a un lado sus ocupaciones cotidianas, para pasar una velada muy agradable en convivencia.
Sus papás, Roberto Arroyo y Rosa María Pulido, ofrecieron el cálido festejo, con la ayuda de Eduardo Chalita, novio de la cumpleañera.
Por varias horas de la noche se prolongó el festejo, brindándole a la homenajeada la oportunidad de disfrutar el cariño de su familia y amigos que la felicitaron, deseándole la mejor de las suertes en esta nueva etapa de su vida.