Silvia Guerra

Estamos viviendo tiempos complicados e inciertos como mexicanos, en los que si son vistos de manera positiva, en lugar de ser amenazadores, son en realidad grandes oportunidades para prosperar como país. Dentro de estas oportunidades, la buena reputación tiene un factor importante. Es a través de ella que nuestra imagen como nación y como individuos se ve fortalecida, potenciando la credibilidad y confianza proyectada hacia el exterior. Es esta buena reputación, esa buena imagen sostenida a lo largo de muchos años ante los ojos extranjeros, la que hace hoy que México sea bien querido.

Si hablamos a nivel personal, una buena reputación arrasa; por ella, se obtienen oportunidades laborales interesantes, encomiendas y responsabilidades importantes. ¿Confiarías tú en una persona que no posee una buena reputación? Difícilmente, ¿no? Hay personas a las que su buena reputación las precede, ¿eres tú una de ellas?

Permíteme darte algunos consejos para que te asegures de ir creando con el tiempo una buena reputación.

Sé congruente. En la medida en la que seas congruente entre lo que eres y cómo actúas, la credibilidad que generes será mayor.

Sé honesto. Es importante ser íntegro y decente, hablar siempre con la verdad.

Sé responsable. Sé consciente de tus obligaciones y cumple con ellas de la mejor manera y con gusto.

Sé transparente. No hay nada como una persona cristalina, una persona con la que se sabe a qué atenerse.

Respeta a los demás. Muestra siempre respeto por personas, ideas y opiniones ajenas, esto habla bien de ti. Si respetas, serás respetado, al menos la mayor parte del tiempo.

Ayuda a los demás. Hazlo de manera desinteresada, por el simple hecho de apoyar, esta solidaridad incrementará tu buena imagen.

Abstente de “echar tierra”. Una persona prudente y positiva siempre dará una buena impresión. Recuerda que al hablar mal de alguien solo empañas tú mismo tu imagen.

Sé humilde. No te vanaglories de tus cualidades o habilidades, la soberbia deja mal sabor de boca. Acepta de buena gana las sugerencias o comentarios de los demás.

Sé tu mejor yo. Haz uso constante de buenos modales y educación, con esto obtendrás el respeto de los demás.

Aprende a escuchar. Una persona que se toma el tiempo de escuchar a los demás es una persona que demuestra tener calidad humana.

Hay que ser conscientes de que una buena reputación no se crea en un día, es una labor de lucha diaria; pero tampoco no hay que perder de vista que la reputación es como un edificio, se toma tiempo en construirlo, pero un instante en echarlo abajo.

Que tengan feliz resto de semana.

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