El obispo José María de la Torre Martín cumplió diez años al frente de la Diócesis de Aguascalientes. Ayer, en el Seminario fue felicitado por el clero local, quien reconoció su labor pastoral, sus acciones traducidas en obras espirituales y materiales al servicio de la comunidad.

En una misa que tuvo lugar en la Casa de Formación, el purpurado agradeció el apoyo recibido de los sacerdotes y feligresía en general; el cálido recibimiento de los aguascalentenses. Lo acompañó su homólogo Gonzalo Galván.

Dijo que su mayor preocupación es la familia, porque la asechan diversos peligros que quieren debilitarla, cuando debe fortalecerse porque es el principal pilar de la sociedad.

Expresó su dolor por la pérdida del sentido de la vida, que se advierte en los suicidios que se registran; se pronunció a favor de la formación de niños y jóvenes, en los valores de justicia, verdad y caridad.

Afirmó sentirse afortunado por los primeros diez años de servicio episcopal, y confió en que se sumarán muchos más, apegándose al Plan Diocesano y a las disposiciones de sus superiores. Hizo extensiva felicitación al Papa Francisco, por el quinto aniversario de su pontificado.

“Qué sorpresa y gran alegría se vivió en toda la Iglesia, el 13 de marzo del 2013, al conocerse su nombramiento”, recordó.

“Dios nos ha acompañado cercanamente desde su elección providencial a través de Su Pontificado, el cual nos invita reiteradamente a vivir la experiencia cristiana, que nos llama a ser pastores con olor a oveja, para seguir anunciando con alegría el evangelio de una ‘Iglesia en salida’…”.

Pidió a los fieles unirse en oración por SS, para que Dios lo siga iluminando en su labor como cabeza de la Iglesia Católica; por los hombres y mujeres que sufren a causa de adversas condiciones y por la complejidad de las actuales circunstancias.

Los exhortó a no perder la esperanza, de lograr un mundo de paz, de justicia y solidaridad con el prójimo.

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